miércoles, 28 de diciembre de 2011

“Amores de Mercado”: A diez años del histórico final

El viernes 28 de diciembre del 2001 se emitió el último capítulo de la hasta hoy, teleserie más exitosa de la televisión chilena en la era del people meter. “Rodolfo Ruttenmeyer, me echaste a perder la vida, me lo quitaste todo”, con esa frase aparecía Ignacio, rol a cargo de Luciano Cruz-Coke, frente a toda la familia, momento en que el hijo de Morgana (Coca Guazzini), enfrenta a los gemelos interpretados por Álvaro Rudolphy, y sin saber cuál es cual dispara en contra de ambos, dejando gravemente herido a uno de ellos.

Betsabé (Alejandra Fosalba) corre hasta al lugar para saber si es Rodolfo, pero no, se trata del querido y carismático Pelluco, provocando que Fernanda (Ángela Contreras), con un desconsolado llanto llegue a su lado. Ya en la clínica, Pelluco fallece en los brazos de su princesa.  El capítulo dejó paralizados a los televidentes y alcanzó un peak de 64 puntos.

La teleserie que logró un histórico promedio general de 46,7 puntos, fue una idea de los guionistas Fernando Aragón y Arnaldo Madrid, la que fue desarrollada por Alejandro Cabrera, Arnaldo Madrid, Marcelo Leonart y el fallecido René Arcos, mientras que la dirección estuvo a cargo de María Eugenia Rencoret, actual directora general del área dramática de TVN.

“Amores de Mercado” marco el debut en teleseries de Paola Giannini, Andrés Velasco, Mariana Loyola y Sebastián de la Cuesta. La producción de la señal pública salió al extranjero a través de emisiones en diversos países y una adaptación internacional.

Papel doble: Pese a que en un comienzo la prensa filtró que Luciano Cruz-Coke tomaría el rol, finalmente Álvaro Rudolphy interpretó a los gemelos protagonistas. Por un lado, Pelluco Solís, hijo de Maitén y Chingao, nació en un pueblo del sur cuando sus padres trabajaban de temporeros. Su infancia y juventud han transcurrido en el Mercado Central donde se desempeña como garzón de un restorán. Es un tipo simpático y mujeriego. Y por otro, personificó a Rodolfo Ruttenmeyer, Gerente general de Inversiones Prisma. Vive tensionado y con un alto nivel de stress. Se puede quedar toda la noche en la oficina desde donde puede ver gran parte de la ciudad iluminada a sus pies. Le fascina mirarla, le da una agradable sensación de poder. No cree absolutamente en nada y, como su padre, desconfía de los sentimientos.

Novias cambiadas: Ángela Contreras fue Fernanda María Lira. Novia oficial de Rodolfo. Hermosa y elegante, proviene de una familia de clase media adinerada que de la noche a la mañana quedó en la calle. Desde ese entonces, ha buscado por sus propios medios salir adelante. En Inversiones Ruttenmeyer se desempeña como relacionadora pública. No cree en nada ni confía demasiado en nadie. De vez en cuando tiene ataques de autocompasión por lo sola que se siente. Alejandra Fosalba interpretó a Betsabé Galdames. Hija de la pastora Rubilar, ha sido criada en un ambiente muy estricto aunque pone en duda las ideas que proclama su madre. Trabajadora, esforzada y sin grandes ambiciones. Está contenta con su trabajo de radioperadora en una central de radiotaxis. Desde la primera vez que vio al Pelluco que lo quiere. Finalmente ambas terminan con las parejas cambiadas, mientras Betsabé se compromete con Rodolfo, Fernanda vive el duelo de perder a su amado Pelluco.

Los villanos: Coca Guazzini fue Morgana Atal. Hija de diplomáticos, pasó su infancia en Tokio. Es una decidida feminista a la que le enfurece toda forma de discriminación contra la mujer. Tuvo una espectacular juventud en Teherán donde descubrió el sexo y el poder. Separada del padre de sus hijos, Ignacio y Coni, se casa en segundas nupcias con Camilo porque era su posibilidad de aproximarse al poder. Elegante, sofisticada, cínica e inescrupulosa, ha empezado a aburrirse de las limitaciones de su matrimonio. Luciano Cruz-Coke fue Ignacio Valdés. Está a cargo de la gerencia internacional de Inversiones Prisma. Se sabe absolutamente perfecto y por eso le cuesta entender que su padrastro siente predilección por Rodolfo al que detesta desde que son pequeños. Adora los deportes riesgosos y también a Fernanda, de quien es amante.

Los adoptivos: Jaime Vadell interpretó a Camilo Ruttenmeyer. Ingeniero Agrícola, cuando conoció a Sofía Echenique se enamoró perdidamente de ella. Se casaron pero el hijo deseado jamás llegó. Se negaba a adoptar uno pero un verano en el campo tuvo la oportunidad de comprar a Rodolfo. Desafortunadamente, su mujer murió, tres años después, en un accidente aéreo. Durante un viaje de negocios conoció a Morgana con quien contrajo matrimonio sin estar enamorado. La mujer le brindó el dinero que necesitaba para salvar su empresa y dos hijos. Camilo es un hombre elegante, frío y despótico. Adora a su hijo Rodolfo, y este mismo afecto le hizo ser implacable con el muchacho. Gabriela Hernández fue Nora Pacheco. Trabaja en la casa de los Ruttenmeyer y fue quien sirvió como intermediaria para que adoptaran a Rodolfo. Sólo ella sabe que tiene un hermano gemelo. Se siente madre del pequeño aunque cuando éste creció se distanció de ella porque, mal que mal, está nada más que para servir en la casa.

Los verdaderos padres: Mauricio Pesutic fue el Chingao. Padre de Pelluco y Rodolfo. Se casó muy joven con Maitén en la época que ambos eran temporeros. Con el dinero que le dieron por la venta de un hijo compró una casa en Santiago y un puesto de verduras en el Mercado Central. El resto lo perdió en las apuestas y, no sólo eso, se endeudó para terminar robando. Cayó preso para tranquilidad de su mujer e hijos. Loreto Valenzuela dio vida a Maitén García. El gran dolor de su vida es haber vendido a uno de sus hijos. Es la culpa que carga sola hace 27 años. A pesar de que no es algo que le enorgullezca, le tranquiliza que su marido esté en la cárcel. Por ella y por sus hijos. Nunca pensó en enamorarse de otro hombre aunque el destino le juega una mala pasada.

Nicolás Saavedra fue Homero Silva. Amigo entrañable de Pelluco trabaja como garzón en el restaurant de Clinton. Toca la guitarra y canta a dúo con su amigo. Está enamorado de Topacio, aunque ella no lo pesca. Claudio Arredondo fue Basilio Concha. El joven de los mandados en Inversiones Prisma. De su vida privada no se sabe mucho porque a nadie en la empresa le interesa. Tiene una hermana con cuatro hijos a quien debe mantener por eso cuida muy bien su empleo. Vive en una población en Macul. Es inteligente y observador. De carácter festivo, amigote y muy agudo. Se convierte en el aliado de Pelluco, cuando este toma la vida de Rodolfo.

Paola Giannini interpretó a Myriam Astudillo. Ayudante del Jonathan en su pescadería del Mercado Central. Divertida, dicharachera y muy sexy siempre luce minifalda y ropa provocativa para conquistar a su jefe. Francisco Pérez-Bannen fue Jonathan Muñoz. Junto a Homero y el Pelluco se han hecho conocidos como los Mosqueteros del Mapocho. Simpático, alegre y conquistador posee una pescadería en el mercado. Ama secretamente a Maitén, con quien mantiene una relación clandestina.

Sigrid Alegría dio vida a Shakira. Llegó hasta tercero medio porque nunca tuvo cabeza para los estudios. Desde pequeña sueña con ser una reina del espectáculo. Por eso trabaja en un club nocturno llamado “Il Inferno”. Se conoce con el nombre de la cantante por sus famosos doblajes que realiza en la boîte. Es provocativa en el vestir y en su actitud frente a la vida. Andrés Velasco interpretó al Rucio. Mejor amigo de Shakira, le ayuda con el maquillaje y vestuario para sus presentaciones, siempre la está aconsejando y ayudando en su toma de decisiones, sobre todo cuando aparece Esaú.

Marcelo Romo fue Horacio Galdames. Dueño de una carnicería en el mercado donde trabaja con su hijo Esaú. Casado con Alicia Rubilar, desde pequeño le gustó gastárselo todo asistiendo a los lugares de moda. Bueno para el trago, durante todo el primer tiempo de su matrimonio se mantuvo sobrio aunque después comenzó a tener recaídas. Le preocupan sus dos hijos, no entiende a Betsabé e intuye que tiene sus secretos. Por otro lado, no le entusiasma para nada que Esaú sólo se preocupe por las cosas de la Iglesia. Recuerda con nostalgia sus noches de bohemia. Ana Reeves fue la Pastora Rubilar. Una mujer profundamente religiosa, absolutamente convencida de sus creencias y consecuente hasta el punto de resultar incómoda. Trabajadora, honesta, servicial, solidaria, siempre dispuesta a hacer un favor. Piensa que sus desastres familiares son una prueba para fortalecer su fe en Jehová. Iñigo Urrutia fue Esaú Galdames. Conocido como el Pernil Rubilar, trabaja con su padre. Hijo de la pastora quiere seguir sus pasos. Le gusta mucho acompañar a su madre en sus labores religiosas, desde cantar en la calle hasta realizar visitas a la cárcel. Es inconsciente del atractivo que despierta en las mujeres y se confunde terriblemente cuando lo acosan.

Malucha Pinto fue Mónica Peralta. Hermana de Esmeralda y Topacio es una mujer encantadora y soltera. Dueña de un restaurante en el Mercado Central, maneja el negocio con eficiencia. Ahorrativa al máximo nunca ha querido cambiar su vieja citroneta. No tiene ninguna intención de casarse o de tener alguna relación con un hombre porque cree firmemente en una maldición que pesa sobre su familia: no pueden acostarse con ningún hombre porque eso causaría la muerte del elegido. Carmina Riego interpretó a Esmeralda Peralta. La segunda de las hermanas. Desde niña tuvo talento para la cocina por eso es la encargada de realizar el famoso curanto Peralta. Sueña con el amor y el sexo pero teme que al encontrar su hombre amado, al acostarse con él, muera. Esta supuesta maldición le produce dolor y llora por los rincones. Dos terribles coincidencias producen que la mujer decida acabar por siempre con los hombres. Mariana Loyola fue Topacio Peralta. Ha crecido escuchando lo de la maldición en su familia aunque no cree en ello. Se ve a sí misma como una princesa y toda la gente que conoce le parece poca cosa. Enamorada de Pelluco cree que es un príncipe y está convencida que juntos llegarían lejos.

Catalina Guerra fue Antonia Altamira. Ejecutiva de Prisma Inversiones, fue compañera de colegio de Ignacio y Rodolfo. Bastante floja trabaja sólo para mantenerse ocupada en algo. Suele beber en exceso. Su amor de toda la vida siempre ha sido Ignacio y considera a Fernanda María como su mejor amiga. Felipe Castro interpretó a Dino Buzzatti.  Hijo único de padre italiano y madre chilena. Bueno para los idiomas aprendió inglés, alemán y francés casi jugando. De la misma manera llegó a manejar el computador. Para decepción de sus padres, estudió secretariado, y actualmente es el secretario personal de Fernanda María. Es inteligente y eficiente pero está convencido que todo en esta vida es cuestión de suerte.

Luis Uribe fue Rosario. Huaso proveniente de un pueblo de algún lugar del sur de Chile. Es muy diligente y trabajador, está a cargo del jardín de los Ruttenmeyer. Pero, cuando aprende a manejar se desempeñará como chofer. Lo único que quiere hacer es servir de la mejor forma a la familia y constantemente agradece que lo hayan recibido. De noche suele bañarse desnudo en la piscina porque así lo hacía en el río de su pueblo. Paola Volpato dio vida a Vicky. Joven empleada de la casa Ruttenmeyer, es muy atractiva y coqueta. Está a cargo del aseo y deberes menores. De carácter festivo y alegre la convierten en muy buena compañía para Coni.

Felipe Braun fue Rubén Cancino. Desde pequeño quiso ser marino sin embargo, las órdenes y el estricto reglamento militar se opusieron a sus sueños de libertad. Se escapó apenas pudo. Se hizo taxista porque es el único trabajo que le da la sensación de no estar amarrado a un lugar. Pololea hace tres años con Yesenia. Patricia López interpretó a Yesenia Solís. Hermana menor del Pelluco, trabaja con su madre, Maitén, en la frutería que tienen en el Mercado central. Pololea con Rubén, desde que estaba en el colegio.

Francisca Tapia dio vida a Paula. De clase alta, es la mejor amiga de Coni, por lo que pasa bastante tiempo en la casa de los Ruttenmeyer, es ahí donde conoce a Rosario, quien le parece muy atractivo. Marcela Espinoza fue Coni Valdés. Hija de Morgana y hermana de Ignacio. Está en cuarto medio pero rara vez asiste a clases. No sabe muy bien lo que quiere en la vida y por eso lo busca en Santiago, ciudad que graba con su cámara. Se lleva bien con su hermano quien le da dinero para sus caprichos.

Luis Gnecco fue Bernardo. Soltero, es el mayordomo de los Ruttenmeyer. Siempre ha amado en silencio a su patrona. Es, algo así, como el espejo de la bruja que siempre le dice que es la más bella del mundo. Sufre cuando debe acompañarla a buscar jóvenes para pasar el rato. Su función en la vida es servir, y secretamente espera el día en que su patrona se fije en él como hombre. Catalina Pulido fue Chantal Müller. Destacada psiquiatra, sin duda alguna, su paciente favorito es Rodolfo. Cuando éste ya no es tal sino su hermano, surgirá una relación que parece ir un poco más allá de una paciente-doctor. Tranquila y preocupada por lo recuperación de su paciente, utilizará extraños métodos para lograr la sanación.

Mireya Moreno fue Corina Ahumada. Mujer algo mayor está acostumbrada a ganarse la vida a costa de la inocencia ajena. Su cómplice es su único hijo. Su actividad principal es la de vendedora de cigarrillos importados y juegos de apuestas entre las mesas del Mercado Central. Ricardo Pinto dio vida al ciego Ahumada. Hijo de Corina, nadie en el mercado, salvo Clinton, sabe que no es ciego. Manejado por su madre hace todo lo que le pide.

Edgardo Bruna fue Clinton. Lo llaman así desde que el ex presidente de Estados Unidos entró a su local del Mercado central a tomarse un shop. Es considerado un gran seductor, tanto así que se rumorea que los jóvenes que trabajan en el mercado son hijos suyos. Le fascina su soltería aunque ahora está dispuesto a perderla por Mónica. Sebastián de la Cuesta fue Mancilla. Amigo inseparable de Rubén trabaja en la empresa de radiotaxis. Se caracteriza por ser igual que su amigo: medio arrotado pero buena gente.

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