miércoles, 9 de abril de 2014

Enrique Videla, guionista de “Los Archivos del Cardenal” y “Pulseras Rojas”: “Las series en Chile no tienen ‘creadores’ y eso es algo que sería bueno cambiar”

Gentileza TVN
A pesar que “Pulseras Rojas” es original de la televisión española, la cual adaptó junto al director Julio Jorquera, Enrique Videla ha trabajado en producciones como “Gen Mishima”, “Volver a Mí”, “Vida por Vida”, “Amar y Morir en Chile”, “Prófugos” y “El Reemplazante”, series que están dentro de las ficciones más destacadas de los últimos años. Oriundo de la ciudad de Los Ángeles en la región del Biobío, aquí nos cuenta de las producciones que actualmente están al aire en las pantallas de TVN, y como ha visto el auge que han tenido las series nacionales.

“Pulseras Rojas” ha tenido excelentes comentarios del público ¿Por qué crees que cautivó tanto?
Creo que en “Pulseras Rojas” se conjugan varios factores, hay una factura de muy buena calidad, una gran dirección de Julio Jorquera y un equilibrio entre actores experimentados y rostros nuevos. El público agradece ver caras nuevas en la pantalla, le da frescura y una sensación de realidad que funciona muy bien, especialmente si son actores talentosos como en este caso. Ahora, desde el punto de vista de la historia, la serie es arriesgada y eso se agradece también, me imagino que cuando alguien escucha que hay una ‘serie sobre cáncer infantil’ se imagina algo mucho más sombrío o sensacionalista, pero en este caso siempre tratamos a los personajes como seres humanos, que tienen virtudes y defectos, y que viven la adolescencia como cualquier otro, pero da la casualidad que lo hacen dentro de un hospital. Esto se debe al gran trabajo de Albert Espinosa, creador de la versión original que está inspirada por su propia vida y su experiencia hospitalaria, por eso la serie tiene tanta verdad y personajes tan entrañables.

¿Qué temáticas aborda la serie?
Primero que nada “Pulseras” es una historia de crecimiento, de aprendizaje. Vamos a ver momentos muy emocionantes con los personajes, que se empiezan a enfrentar a los primeros amores, los celos, la separación, aprenden a enfrentar la muerte sin temor, se van haciendo más sabios. Acá hay equilibrio entre los conflictos universales de la adolescencia y los conflictos propios del mundo hospitalario, como la incertidumbre de no conocer su diagnóstico en el caso de Nacho, o no tener recursos para comprar una pierna ortopédica en el caso de Lautaro, etc. También se van a desarrollar más personajes como Lucas (el niño en coma); y Marco, (el joven con Asperger), que tienen una perspectiva muy particular del universo que los rodea y nos van a permitir entrar a un mundo un poco más mágico. A través de ellos vienen varias sorpresas.

¿Cómo se trabaja una adaptación, y cuál fue tu experiencia con “Pulseras Rojas”?
Esta es la primera vez que trabajo en una adaptación, así que fue una experiencia interesante. En este caso, trabajamos en base a los guiones de Espinosa que son muy potentes, con personajes complejos y momentos de mucha belleza y además hicimos un trabajo de investigación, con médicos, enfermeras, etc. Fuimos al Calvo Mackenna y otros hospitales para interiorizarnos en el tema y ver qué cosas se podían adaptar a la realidad nacional y que cosas no. Hay claras diferencias entre el hospital catalán de la serie y los hospitales pediátricos chilenos; así como hay diferencias en la manera de relacionarse del español promedio y el chileno promedio, por lo que buscamos la manera de respetar el espíritu de los personajes y las historias, pero haciendo una versión propia también. Al adaptar, es importante enamorarse de los personajes y del espíritu la serie original, de manera que los cambios tienen un motivo, no son antojadizos.

Además te sumaste a los guionistas de la segunda temporada de “Los Archivos del Cardenal” ¿Qué te pareció trabajar en la serie?
Para mí fue un gran privilegio trabajar en “Los Archivos…”, por varios motivos; la temática de la serie y la oportunidad de poder entrar en casos emblemáticos que todavía tienen mucha contingencia, también porque fui un seguidor de la primera temporada; y porque se formó un muy buen equipo de trabajo, tuve la oportunidad de trabajar con Josefina Fernández, Larissa Contreras y Valeria Vargas, grandes valores del guión. Es una serie muy potente, pero también compleja en su realización, la verdad es que ahondar en casos emblemáticos como el de Víctor Jara o los hermanos Vergara, o las conexiones de la CNI con políticos, jueces o periodistas, todavía genera incomodidad en muchos sectores, que defienden la idea de que estos casos son el pasado y no tiene sentido tocar el tema. La verdad es que revisar nuestra historia reciente nos obliga a cuestionar el sistema que tenemos, los fundamentos de nuestra democracia y los acuerdos que se hicieron en el proceso.

En tu carrera aparecen títulos como “Gen Mishima”, “Volver a Mí”, “Prófugos” y “El Reemplazante” ¿Cómo ves el auge que han tenido las series nacionales?
Es interesante lo que pasa en la televisión porque es un formato que ha evolucionado mucho en muy pocos años y ha ido ganando un reconocimiento que antes no tenía. Creo que las series chilenas ha tenido una tremenda evolución en los últimos seis o siete años, han habido series de distintos géneros, como lo que fue la ciencia ficción en “Gen Mishima”, hay producciones internacionales como “Prófugos”, productos como “Los 80”, “El Reemplazante” o “Los Archivos…”, que han tenido buena recepción de público, de crítica, pero que también han instalado temas muy fuertes. Eso demuestra que hay un espacio para instalar temáticas reales y ficción de calidad en televisión. El problema es que en Chile se han hecho series muy buenas que se subvaloran porque el éxito se mide solamente en términos de rating. Y a veces, hacer una buena serie es un éxito en sí mismo.

Los problemas del formato se dan por el horario de exhibición, y que por la sintonía que obtengan después no se hacen nuevas temporadas ¿Falta riesgo de los canales?
Los horarios no son los óptimos, ya que la gran mayoría de la ficción se va directo a la segunda franja y hay que seguirla después de las doce de la noche, lo que no facilita mucho el trabajo para el espectador. También hay que pensar que hay varios factores en juego, apoyar el producto no solo pasa por programarlo antes o después de las once de la noche, sino publicitarlo adecuadamente, ponerlo después de un programa con un público similar y ojalá no tirarlo a competir con un reality que tiene cincuenta veces más publicidad. A pesar de todo, hay muchas series que logran tener un buen público a pesar del horario, lo que me parece notable. Ahora, particularmente en el caso de “Pulseras…”, que es una serie para todo espectador, creo que sería beneficioso repetirlo más temprano pensando en el público juvenil o infantil que no puede estar hasta muy tarde un día lunes. Es una serie que puede ver toda la familia y se puede dar en cualquier horario.

¿Piensas que en Chile se valora realmente el trabajo de autores y guionistas?
El trabajo del guionista no es particularmente glamoroso ni pretende serlo, pero hay un par de cosas que se hacen en otros países que sería bueno empezar a instalar en Chile y que, más allá del reconocimiento público, tienen ver con el concepto de autoría. Por ejemplo, en otros países las series tienen el crédito ‘Creado por’, lo que implica que el guionista es un autor y que esa autoría tiene valor. O sea, la gente sabe cuándo está viendo el nuevo proyecto del ‘creador de Lost’ o del ‘creador de Mad Men’, porque aparece en la publicidad, en la prensa, porque tiene créditos. Acá ese concepto no existe, a lo más y en contados casos, puede llegar a existir el concepto de ‘Idea original’, que tiene que ver con un sistema de trabajo donde la creación de la historia o los personajes es algo secundario al resultado final. Las series en Chile no tienen ‘creadores’ y eso es algo que sería bueno cambiar.

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