miércoles, 6 de enero de 2016

Quién es quién en “Pobre Gallo”

Gentileza Mega
Esta noche, a partir de las 22:30 horas, Mega estrenará su nueva teleserie. La historia escrita por Rodrigo Bastidas, Elena Muñoz, Milena Bastidas, Hugo Castillo y Alejandra Saavedra, y dirigida por Nicolás Alemparte y Enrique Bravo, mostrará la vida de un exitoso y moderno empresario que sufre un ataque de vértigo producto del estrés de Santiago, de su trabajólica vida y del abandono de su esposa.

Este hombre es Nicolás Pérez De Castro (Álvaro Rudolphy). Su buena estampa junto a su talento y profesionalismo, lo ha puesto en un sitial que muchos admiran en la economía nacional. Ansioso y trabajólico, Nicolás ama los tiempos modernos y se ha rendido a ellos a través de una fuerte adicción a la tecnología. No puede estar desconectado de nada. Por lo mismo la vida que lleva se le hace incompatible con las ocupaciones familiares. Es poco conectado con su mujer y ni hablar de sus hijos. Cree que todo puede resolverlo con plata, porque, claro, todo lo de ellos no es importante al lado de los grandes negocios que concentra su día a día. De un momento a otro su esposa, cansada de que la ignoren decide abandonarlo. Este será el punto de partida de una enfermedad invalidante que lo obligará a cambiar de vida, por lo que sus hijos toman la decisión de llevarlo a pasar una temporada en el fundo familiar en Yerbas Buenas. Será en esta nueva vida, lejos de su rutina y de la conexión, que Pérez De Castro experimentará una segunda oportunidad para vivir de otra forma y, por qué no, encontrar el amor.

Así conocerá a la sub oficial Patricia Flores (Paola Volpato), una de las máximas autoridades del pueblo. Es nacida y criada en Carabineros de Chile. Severa, un poco rígida, responsable y estructurada, la actual encargada del retén tiene una real vocación de servicio público por lo que se posterga en muchos planos. Aunque es bien femenina, se siente poco coqueta. Por lo que se reprime constantemente y, por ende, se resiste a volver a tener una vida en pareja luego de separarse del padre de sus tres hijos. Esto será así hasta que en su vida se cruce Nicolás, quien lentamente le irá devolviendo las ganas de volver a enamorarse.

Pero ella no será la única, también estará la glamorosa alcaldesa de Yerbas Buenas Carola García Del Río (Ingrid Cruz). Apenas se entera de la llegada de Nicolás, Carola se alista para la cacería. Pues en silencio desde adolescente que ha estado enamorada de él, y siente que este regreso es un regalo del cielo por ser tan buena con la comunidad. Pese a ello, esta situación también acrecentará la histórica rivalidad que tiene con la sub oficial, con quien desde siempre han competido y ahora lo harán por el mismo objeto de afecto. La actual alcaldesa del pueblo es viuda del edil anterior quien le heredó el cargo. García Del Río es una mujer extrovertida y muy arribista, eso aunque es de clase media origen del cual reniega pues ama sentirse cuica. Por eso se preocupa de pronunciar bien, lucir vestimentas lujosas, aunque sean falsas, y estar presente en cuanta fiesta o vida social se realice en la comuna.
A Yerbas Buenas Nicolás llegará junto a sus dos hijos. Camila Pérez De Castro (Montserrat Ballarin), la mayor, es una mujer inteligente y responsable que estudia derecho, siendo una copia calcada de su padre. Orgullosa de él, Camila es consecuente, con fuerte carácter y buena para discutir y jamás enmudecer frente a lo que le parece injusto. Será ella quien tome las riendas de su familia una vez que su madre decide abandonarlos. Tomando las recomendaciones médicas llevará a su padre a vivir al sur, mientras se ocupará día a día que se tome los remedios y se aleje de la frenética vida capitalina. Y así, decidida y radical como ella sola, será en este lugar donde Camila conocerá el amor.
En tanto, Borja Pérez De Castro (Augusto Schuster), el menor, es un adolescente gracioso y amigable, que juega siempre a la segura. Simpático a más no poder, Borja está riéndose permanentemente de sí mismo y le encanta la buena vida. Dice que todas las micros le sirven, y en lo único que piensa por ahora es que cuando salga del colegio se va a ir de viaje por el mundo. Aventurero y amante acérrimo de las mujeres, Borja está fascinado con la vida de campo, situación que ve como unas buenas vacaciones. Por supuesto apenas llega a Yerbas Buenas conocerá a una joven con quien se enganchará a primera vista.
Junto a ellos también viajará Glorita (Teresita Reyes), la nana y mujer de confianza de los Pérez De Castro. Mandona, clasista y machista, ha acompañado toda la vida Nicolás a quien crió desde que era una guagua. Desde entonces ha estado a cargo de todos los quehaceres hogareños y de regalonear a cada uno de los integrantes de la familia. Conoce a fondo los secretos de esta familia que ha terminado siendo su verdadero hogar, incluso cada vez que puede dice que los niños Pérez De Castro son sus hijos. Por eso los regalonea mucho, y aunque es muy conservadora le aguanta todas las aventuras a Borja y con cariño aconseja a Camila en sus vaivenes amorosos. Confiesa que le carga el campo pero está muy contenta pues le encanta cocinarle al padre de Nicolás. Está convencida que puede conquistarlo a través de una buena mesa.
Los Pérez De Castro llegarán a la casa del padre de Nicolás, el vividor Onofre (Jaime Vadell). Como buen patrón de fundo y aristócrata, vive la buena vida aunque a costa de las finanzas de su hijo. Su buena pinta lo distingue de muchos de los lugareños del pueblo, al igual que su afición sibarita, a la rayuela y a la caza de tórtolas, entre otros. Como buen huaso es mujeriego a más no poder y no hace distinciones al respecto: le gustan las cuicas, las huasas, las uniformadas… Las quiere a todas, pues para él las mujeres están hechas para halagarlas. Íntimo amigo del cura de Yerbas Buenas con quien acostumbra a tomar sus vinitos y jugar dominó. En esas pláticas rutinarias se va enterando de todos los cahuines del pueblo. Y así como pone oído a las copuchas, también está atento a las mujeres que habitan su propia casa, así cada vez que puede trata de ver si sus piropos surten efectos.
Pese a que están separados, la sub oficial tiene tres hijos junto a Eduardo Silva (Andrés Velasco). El ex marido de Patricia es un completo irresponsable pero jamás se podría negar que ama a sus niños profundamente y está siempre preocupado por ellos. Como tampoco se puede negar que es un aprovechador que descansa en la disciplina prusiana de su ex mujer de la que es subalterno. Y por lo mismo siempre le está echando en cara que él tiene peor situación económica que ella, lo que incluye a veces la petición de plata para terminar el mes. Hasta hoy dice no entender por qué su mujer lo echó de la casa, por lo que intenta hacerse la víctima recurrentemente. Lo claro, como apuntan los rumores en Yerbas Buenas, es que habría tenido una aventura con la alcaldesa estando casado. Actualmente vive en el retén del pueblo.
El primero de los hijos es Francisco Silva Flores (Ignacio Garmendia), el más guapo de la nueva generación de la policía de Yerbas Buenas. Es pretencioso, le gusta lucirse con el uniforme y sabe que levanta una ceja y todas las jovencitas mueren por él. Admira a su madre y quisiera ser como ella: justo y eficiente. Es romántico a morir y le gusta galantear a la antigua, pues está convencido que de esa forma las mujeres caerán rendidas a sus pies. Pese a que sabe que su papá es un flojo y sacador de vuelta, lo defiende frente a su madre. Desde el minuto en que la familia Pérez De Castro llega a Yerbas Buenas, el cabo Silva pondrá sus ojos en Camila. Con ella entablará una relación que lo hará sentirse en las nubes.
El hijo del medio, Juan Silva Flores (Pedro Campos), es la copia de su madre: estructurado, conservador y responsable. Este adolescente enamorado es también el gran apoyo de su mamá en la casa. Desde hace años pololea con la hija de la alcaldesa y sueña con casarse con ella algún día. Así como quiere estudiar una carrera tradicional, tiene muy claro que no le interesa ingresar a la institución de sus padres. Es buen hermano, hijo y pololo aunque es un poco mal genio lo que redunda en que a veces no controla mucho sus impulsos. Por eso desde la llegada de Borja al colegio los celos controlarán su vida. Al ver el interés que el menor de los Pérez De Castro tiene en su polola, no podrá estar ni un momento tranquilo. Y hará todo lo posible para sacarlo del camino.
 Por último se encuentra Paula Silva Flores (Francesca Poloni), la menor de la familia. Regalona de su papá, de sus hermanos y de su mamá. Es una chiquita copuchenta y algo agrandada, muy femenina también por lo que no entiende que su mamá sea tan fome para vestirse. Le fascina que su hermano Francisco la saque a pasear uniformado. Se cree la muerte. Eso aunque en el colegio la molestan por ser hija de Carabineros. Pero ella muere por sus padres, los adora y se siente muy orgullosa de ellos, sobre todo de su padre a quien le cree todo lo que éste le cuenta. Su gran objetivo es que sus papás vuelvan a estar juntos.
Por su parte, la familia de la alcaldesa la componen sus dos hijos. Andrea González (Mariana Di Girólamo), la mayor, es la adolescente rebelde del pueblo. Guapa y ondera, se viste intentando parecer lo más capitalina posible aunque siempre está un poco desfasada. Sobrevalora Santiago, por lo que detesta que en el pueblo se viva a otro ritmo y tiempo. Adora a su mamá pero a veces le complica los protocolos que impone y más se rebela. Hace doce años pololea con Juan, un muchacho a quien siempre ha encontrado demasiado conservador, pero está acostumbrada a él y siente que lo quiere mucho. Cuando conozca a Borja se encantará con él, al punto que esta situación hará tambalear su pololeo eterno.
Tomás González (Vicente Soto) es el regalón de la alcaldesa. Inteligente y rápido, Tomasito es un pequeño cerebrito al que le va muy bien en el colegio y que siente un orgullo y admiración enorme por su mamá. En general no sólo es bien mamón sino que también es un poquito agrandado, y por lo mismo le encanta jugar a competir con Paulita sobre cuál de sus mamás es la que tiene más autoridad en el pueblo. Una de sus mayores temores es que su mamá vuelva a casarse. Por eso no quiere que pololee y cuando visualice que Nicolás está al acecho, hará todo lo que pueda para alejarlo.
En la comuna sureña los Pérez De Castro también se encontrarán con el Padre Armijo (Mauricio Pesutic), el cura del pueblo. Así como define sus comportamientos a punta de penitencias, el sacerdote siempre dispone de tiempo para escuchar a sus feligreses y enterarse hasta de las copuchas del pueblo. Como rector del colegio de Yerbas Buenas el Padre es cercano y compinche con sus alumnos: juega fútbol con ellos y cada vez que mete goles celebra igual que Alexis Sánchez. Bonachón y generoso, el cura acostumbra a pasar tardes enteras jugando dominó con don Onofre, mientras suele tomarse un vinito. Creyente acérrimo, le pide a Dios desde lo más práctico hasta lo más profundo.
También conocerán a una familia mapuche liderada por Rayén Huaiquimil (Gabriela Hernández). Extrovertida y dominante con su marido, es una mujer independiente y bastante polvorita lo que la hace defender lo que es suyo con mucha vehemencia, al igual que defiende sus creencias y pensamientos. Le encanta trabajar con el telar y la alfarería. Es bien habladora y mandona, pero con sus hijos aparece su lado más maternal consintiéndolos permanentemente a través de sabrosos platos que les prepara cada vez que puede. Católica a ultranza, Rayén llegará a vivir a la casa de sus hijos descubriendo que cada uno ha hecho su vida lejos de las costumbres mapuches en que fueron criados. En medio de esa desilusión buscará trabajo en la casa de los Pérez De Castro, donde desatará la ira de Glorita quien morirá de celos cuando don Onofre también se fije en ella.
El marido de Rayén es el malhumorado Minchequeo Huaiquimil (Fernando Farías), quien suele ponerse colorado de pura rabia. Tradicional por dónde se le mire, junto a Rayén son orgullosos cultores de su etnia y rigen su vida por sus costumbres ancestrales. Aunque con el tiempo lentamente se han ido adaptando a los tiempos modernos, hay cosas que no transan: no les gusta que sus hijos pololeen con huincas y, claramente, no ven con buenos ojos que uno de ellos sea policía. Porfiado y desconfiado. Intransigente e inconformista. Odia la vida de pueblo y le cuesta adaptarse, por lo que llegar hasta Yerbas Buenas a instalarse a la casa de sus hijos le traerá más de un dolor de cabeza. Sobre todo cuando su mujer decida irse a trabajar con los Pérez De Castro. Eso sí que será una prueba de fuego para esta pareja y pondrá a Minchequeo de cabeza con grandes celos.
Los hijos de Rayén y Minchequeo son Lincoyán y Railef. Lincoyán Huaiquimil (Francisco Puelles) es un joven espiritual. Un galán a la antigua y campechano que pololea desde hace un tiempo con la chica más sensual del pueblo. Capataz del fundo de los Pérez De Castro, es el encargado de mantener en orden y funcionamiento las cosas del campo, como también se hace cargo de la siembra. Es eficiente y todas las decisiones que toma respecto a eso, se relacionan con el calendario mapuche. Habla mapudungun y trata de guiar su vida entre el equilibrio espiritual, la sabiduría de la naturaleza y la modernidad de la vida contemporánea. Gran jinete y domador de caballos, es un hombre seguro de sí mismo por lo que le encanta a la mayoría de las mujeres, sobre todo por lo simpático y relajado que es. Su relación se pondrá en jaque desde el momento en que aparezca Camila.
Railef Huaiquimil (Fernando Godoy), el otro hijo, decidió ingresar a la institución de Carabineros de Chile para transformarse en un policía ejemplar, esto sin contarles nada a sus padres. Obediente con sus superiores le encanta infundir respeto y autoridad, y cada vez que describe sus acciones las transforma en verdaderas hazañas. Le encanta sentirse como un héroe y junto al sargento Silva sueña que son una dupla de cine en acción. Además de pretencioso y cuadrado, Railef sueña con ser guardia de La Moneda por, como dice él, cumplir su vocación de servicio público. Railef guarda herméticamente un secreto: está enamorado de la polola de su hermano.
Por último se encuentra la familia Galindo, este clan es encabezado por Esteban (Otilio Castro). Este hombre es el asistente y más cercano colaborador de la alcaldesa. Se desvive por ella, corre cada vez que lo necesita y participa en todas las actividades extra municipales que le pide la edil. Jamás le diría que no pues está tan enamorado de ella que no podría traicionarse. La admira y adora, pero en silencio. Y espera no ser descubierto porque de esa forma puede protegerla de todos sus detractores. Es viudo hace muchos años y eso ha hecho que esté renuente a mirar para el lado, sobre todo porque su gran preocupación es su hija. Como es su adoración, mira con mucho recelo la relación que ella mantiene con Lincoyán. Está abiertamente en contra de este romance, por lo que cada vez que puede cuestionará el comportamiento de la pareja.
La hija de Esteban es Jackie Galindo (Dayana Amigo), la más guapa de Yerbas Buenas. La sexy mujer es la dueña de la fuente de soda donde todos los lugareños van a pasar su tiempo. Coqueta y simpática, Jackie lleva años pololeando con Lincoyán y sólo espera transformarse en su flamante señora. Eso aunque su padre no ve con buenos ojos esta relación y siempre pone obstáculos para que se concrete. Pero el optimismo y alegría que la joven derrocha a borbotones cederán paso a un pesimismo que se instalará en su vida desde el minuto que Camila llega a vivir al fundo donde trabaja Lincoyán. La cercanía que ambos tienen detonará celos y conflictos para la pareja.

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