domingo, 13 de marzo de 2016

Crítica de Serie: “Por Fin Solos”. Ni drama, ni comedia, ni ‘dramedia’

Gentileza TVN
“Por Fin Solos” es el más reciente estreno de TVN en formato serie, y cuenta la historia de tres parejas de distinta edad viviendo en tres lugares distintos de Chile.

La pareja más aburrida, cómica y dramáticamente, es la de veinteañeros, conformada por Natalia (Luciana Echeverría) y Franco (Gabriel Cañas), quienes por el momento se encuentran en Valparaíso. Los más entretenidos son los treintañeros, pareja constituida por Catalina (Elisa Zulueta) y Gonzalo (Benjamín Vicuña), viviendo en Santiago. Por último, la pareja más interesante y también la más verosímil, es la de cuarenta y tantos, compuesta por Cecilia (Francisca Gavilán) y Roberto (Daniel Muñoz), quienes habitan en Los Ángeles. Un elenco de lujo para una serie que se queda corta.

La distancia geográfica entre las parejas protagonistas es un dato de lo más irrelevante. Y es que en cada capítulo solo vemos el interior de los dormitorios, y todo lo que ocurre fuera se omite y se infiere. Las habitaciones funcionan como espacio único y obvio de intimidad, de discusiones, de juegos, de seducción, de rememoraciones, etc. Ahí está la principal novedad y simpleza (y economía) de la producción. Es innegable la originalidad, lo cual se nota de sobremanera en una televisión abierta que más que arriesgar, por lo general repite fórmulas de la manera más evidente y grosera. “Por Fin Solos” escapa de aquello, y hay que aplaudirle al menos que intente innovar.

El director de cine y televisión Rodrigo Sepúlveda, quien fuera productor ejecutivo (y más) de esa gran teleserie nocturna llamada “La Poseída” y del aplaudido espacio musical “Puro Chile”, está a cargo de la dirección de esta nueva serie. Pero “Por Fin Solos” no es en absoluto su mejor aportación, ni la de sus actores, pues todo señala que la serie tiene más sello de Eugenio García, actual director de programación y autor de la idea original junto a Julio Rojas.

La mencionada innovación está en la forma, y el problema de la serie es más bien de fondo. La gran falencia de “Por Fin Solos” es que no consigue transformar la simplicidad de su premisa en un relato cautivador que no tendría por qué ir en desmedro de lo primero. Cuando no hay un gran conflicto que narrar, como en este caso, la responsabilidad recae en la calidad de los diálogos, y aquí las intervenciones no son ni graciosas ni conmovedoras, ni brillantes ni sorprendentes. A costa de abundancia de lugares comunes, quizá lo que mejor logra la serie es identificación en la audiencia. Claramente hacia allá apunta “Por Fin Solos”, con más intención que gracia.

El resultado es un producto digerible, pero insípido e incompleto, como si se tratase de un drama despojado de fuerzas antagónicas, o bien fuese una sit-com sin genialidad (ni risas grabadas). La serie no pretende ser ninguna de las dos cosas, ni tampoco la mezcla orgánica y potente de ambas, y ese es precisamente el problema: no pretende nada y sucumbe por su propia falta de ambición. 

La producción, además, se siente desactualizada y hasta innecesaria, como si llegase tarde, como si se tratara del hermano pequeño y menos talentoso de (casi) todas esas teleseries nocturnas generacionales que el canal ha emitido en la última década (siendo “Los Treinta” la más notable). Producciones que, abordando también las temáticas de parejas y perteneciendo al denostado género de la telenovela, ofrecían un disfrute mucho mayor, no porque tuviesen el verdadero conflicto propio de las teleseries, sino porque los textos tenían todo el ingenio del que “Por Fin Solos” carece. 

Ante el poco provecho de la intimidad en los dormitorios, lo mejor que le podría pasar a “Por Fin Solos” en próximos capítulos sería traicionarse a sí misma y romper con la soledad, sacrificando originalidad en favor de la entretención. Caso remoto, pero no imposible. 

Por último, si bien es injusto valorar una producción por lo que no quiso ser -y aclaro que esto no incidió en mi apreciación final-, no puedo dejar de mencionar lo interesante que hubiese sido ver también representadas parejas menos convencionales. Y es que aparentemente lo único que diferencia a las tres duplas protagonistas de “Por Fin Solos” es una década entre una y otra, y cuánto dinero tienen. En un mundo donde no todos son heterosexuales y la vida en pareja existe mucho más allá de los cincuenta años, la representación de la serie no deja de ser demasiado reducida y conservadora. No se trata de incluir por incluir, sino simplemente de entretener, y no por ser un cliché deja de ser cierto que “en la variedad está el gusto”. 

Ideal para: Verla con una leve sonrisa en el sagrado momento en que se deja el cerebro descansando, sin expectativas de reír ni emocionarse.

Lo mejor: Elisa Zulueta y Benjamín Vicuña.
Lo peor: Un texto algo desabrido que no puede ser salvado ni por el mejor elenco.

Calificación:
5/10



Bloguero en TevitosCinéfilos




"Por Fin Solos"
TVN, 2016
Dirección: Rodrigo Sepúlveda
Idea original: Eugenio García y Julio Rojas
Libretos: Luis López-Aliaga, Pablo Toro, Ángela Bascuñán, Bárbara Saavedra y Sebastián Vivero.
Elenco: Francisca Gavilán, Daniel Muñoz, Elisa Zulueta, Benjamín Vicuña, Luciana Echeverría, Gabriel Cañas.
Domingo y lunes 23:30 hrs.

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