martes, 31 de mayo de 2016

Francisca Walker y “Sres. Papis”: “Ya no puedo chamullar como Barbarita”

Gentileza Mega.
La actriz que llegó a las teleseries de Mega como la caprichosa y superficial Bárbara González en “Papá a la Deriva” dejó atrás su pelo rubio y el uniforme colegial para su próximo personaje. Así, ahora luce cabellera castaña y vestimenta formal, características que aportan en la construcción de la madura y racional Valentina Salamanca. Con una vida aparentemente resuelta, esta joven abogada verá como cambien sus planes cuando conozca a su vecino Julián (Simón Pesutic). Hablamos con ella y aquí nos cuenta más de su primera nocturna.

Venías de una teleserie de las 20 horas ¿Notas algún cambio ahora que pasaste a la franja nocturna?
Sí,todo cambia. Lo técnico, el guion, la actuación, todo cambia encuentro yo. Lo técnico, o sea hay más tiempo para la luz, más tiempo para ponerse de acuerdo en los planos, hay más tiempo también para nosotros para ensayar la escena que ayuda mucho en lo actoral, se da más hincapié en que sea real, que sea verdadero. Y el guion también, donde el jefe de guionistas es Rodrigo Cuevas, el guionista de “Los 80”, tiene una profundidad, cada escena es redondita, se aporta a sí misma. No es como que las otras sean peores, sino que es distinto. Es el mismo género pero se acerca un poco más a lo que sería una serie. 

Cuéntanos de Valentina.
Valentina es una niña de veintiséis años, muy matea, se graduó como hace un año de la universidad de derecho. Estudió con beca, le fue increíble en la universidad, se recibió con honores, y ahora está en su primer año de trabajo. Además se fue a vivir a un departamento, y al frente tiene un vecino que no para de carretear, que no para de meter ruido, y ella tratando de tener una carrera profesional no puede ni quedarse dormida. Así es como conoce a Julián, que es el vecino de enfrente. Se odian al principio, se caen pésimo, hasta que Julián la necesita, necesita que ella como abogada lo ayude a recuperar a su hijo porque sus suegros se lo quieren quitar. Y Valentina que es una mujer bien sensible, dentro de todo que es bastante cuadrada, bastante como compuesta, tiene una historia que todavía no se puede saber que la hace que este tipo de temas la conmuevan y decide tomar el caso, porque además Julián le atrae. Hay un amor odio. 

Ahí también se da un triángulo amoroso con el personaje de Antonia Giesen ¿Cómo va a ser la relación con ella?
Coca sería la hermana de la madre del hijo de Julián, la cuñada. La relación es pésima. Ella es todo lo contrario de lo que yo soy. Ella es un tiro al aire, no tiene profesión, acaba de volver de Madrid después de un viaje de no sé de cuantos años, los papás le financiaban todo. En cambio yo soy hija del rigor, una niña a la que le cuestan mucho las relaciones sociales, le cuesta mucho conocer gente nueva, la relación con los niños le cuesta mucho. Y Coca es todo lo contrario. Valentina se acuesta temprano, trabaja todo el fin de semana, y Coca carretea todo el fin de semana. 

Valentina es una abogada ¿Cómo te preparaste para este rol?
Gracias a dios vivo con una abogada, una de mis mejores amigas es abogada y vivimos juntas, así que tengo esa asesoría permanente. Porque de repente claro los guionistas escriben algo, ellos también estudian un montón, pero a veces hay cosas que en el día a día, en el uso en el tribunal no se dicen igual, o se utilizan otros términos que son más exactos, ahí yo me apoyo en mi amiga. Tuve mucha suerte en eso porque he tenido que aprender varias cosas, ya no puedo chamullar como Barbarita. Barbarita era un torbellino y mientras más tonteras yo dijera era mejor, en este no porque yo tengo que estar mucho más seria e ir bien al pie de la letra, también es un habla bastante formal, así que es bien distinto. 

Además es un personaje más adulto.
Claro, Valentina es casi diez años más grande que Barbarita. 

Francisca Walker como Bárbara González
¿Te acomoda más?
No sé, no creo que haya una diferencia radical, los dos personajes han sido desafíos distintos. Con Barbarita lo pase increíble, me reí mucho. Era muy chistosa, entretenida, decía lo que la gente piensa pero no dice, era pensamiento hablado. Fue un personaje muy rico de hacer. Esta definitivamente es distinta, es más compuesta.

Pese a que “Sres. Papis” es una comedia, a ti con Simón Pesutic les toca la parte más dramática.
Exacto, nos toca el peso del drama. Nos tocan algunas situaciones cómicas pero los personajes en sí no están abordados desde la comedia.

¿Y cómo ha sido volver a trabajar con él?
Ahora me toca con el Simón más en profundidad, nos tocan escenas mucho más íntimas. Es rico porque venimos de un año en que agarramos confianza. Ha sido una escalera de ir agarrando confianza, y ahora creo que ya nos conocemos, ya es rico vernos, como contarnos las cosas. Hay una amistad que hace más fácil la actuación y la intimidad.

¿Con qué otros actores te relacionas en la historia?
También me toca interactuar con la Con Mackenna, que es la Antonia Fernández, que era la gringa de “Papá a la Deriva”, ella es mi prima en la teleserie. Con el Feña, que es Pancho Melo, y con los abuelos del hijo de Julián, ahí más de forma legal.

Esta nocturna tiene varios niños ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?
No me ha tocado mucho todavía, igual a mi personaje como que ya le cuesta entonces hay una cierta lejanía en la actuación también. El trabajar con niños principalmente requiere de cuidado yo creo. Uno tiene que esperarlos que ellos salgan del colegio, del jardín, porque son mucho más chicos que la Giulia (Inostroza) y el Nahuel (Cantillano). Pero está todo súper organizado, tienen parvularias que están cuidándolos, tienen coachs para cada niño, tienen una sala especial para los niños para que esperen, hay todo un equipo de apoyo al hecho de trabajar con niños que es muy importante. Los niños llegan con sus textos aprendidos, con sus propuestas, y hay que cuidarlos nomás, uno como actor busca cuidar al coleguita y cuidar el ambiente de trabajo como en el ánimo también porque uno lleva toda la mañana grabando y ellos llegan al último cachito, donde ya estamos súper cansados, pero hay que cuidarlos y sonreírles y jugar con ellos. Hay que cuidarlos, porque son chiquititos aparte.

Finalmente ¿Cómo invitarías al público a ver esta nueva teleserie?
Invitar a la gente a ver este espejo de este cambio que hemos tenido en nuestra sociedad de que ahora los papás también se hacen cargo de los niños, en el sentido más doméstico digo. Y que es entretenido verlo, entretenido porque es otro tipo de relaciones, otro tipo de dinámicas con los cabros chicos. Hay mucho humor. Yo creo que va a gustar harto.

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