martes, 26 de julio de 2016

A doce años de “Geografía del Deseo”

Reproducción TVN.
Por estos días, TV Chile, la señal internacional de TVN, se encuentra exhibiendo la serie protagonizada por María Izquierdo, Esperanza Silva, Claudia Celedón y Catalina Saavedra. La ficción que se estrenó el martes 15 de junio del 2004, a las 22:00 horas, fue dirigida por Boris Quercia, quien también tiene una participación especial interpretando a un punk que pide plata fuera de una botillería, local que es atendido por el personaje de su padre, el fallecido actor Benito Quercia.
Basada en la novela “Atlas de Geografía Humana” de la escritora española Almudena Grandes, “Geografía del Deseo” cuenta la historia de cuatro mujeres, muy distintas entre sí, que comparten una edad decisiva. Estando ya al otro lado de los treinta años, Rosa Lara (María Izquierdo), Ana Hernández (Esperanza Silva), Francisca Antúnez (Claudia Celedón) y Marisa Robles (Catalina Saavedra), se encuentran exactamente, en el epicentro de la catástrofe. Las mujeres que fueron, y aquellas que prometían ser, sus deseos y proyectos futuros, parecen reclamar a gritos un lugar en su presente: el tiempo las ha conducido a un estado de crisis ya insostenible, y el futuro se promete, casi irremediablemente, como una carencia permanente. Una opción es aceptarlo; la otra, embarcarse en aventuras que cambien, para siempre, el rumbo de sus vidas. Así, estas cuatro profesionales de una empresa editorial que proyecta publicar un atlas de la geografía humana, deberán lidiar con adulterios, muertes, embarazos, romances fogosos, miedos y obsesiones. Cuando todas las cartas parecen haberse tirado, Rosa, Ana, Fran y Marisa descubren que la suerte, finalmente, no estaba decidida.
Rosa Lara: Durante sus años universitarios, integra una banda de pop. Ahí conoce a Ignacio (Manuel Peña), un joven por el que lo deja todo, sus sueños de ser actriz, de viajar por el mundo, todo eso que llenaría su vida de aventura, para convertirse en la legítima esposa. Su relación es apasionada y su cama es testigo de noches encendidas. Nacen sus dos hijos Ignacito (Igal Raboy) y Clarita (Javiera Torres). Habla cuatro idiomas, es organizada y responsable. El departamento de documentación de la editorial tiene un lugar para ella. Los años pasan, los niños crecen, el trabajo aumenta y su marido se aleja. Rosa puede equilibrar a la perfección sus múltiples quehaceres laborales y domésticos. Es el prototipo de mujer moderna que se desarrolla en una sociedad machista: trabaja, y además es ama de casa, madre de familia, y resignada esposa. Sabe que su marido no le hace sentir satisfecha. Nada queda ya de la pasión que los uniera en el pasado. Mientras sueña con un hombre de verdad, se limita a coquetear con su vecino Bernardo (Julio Milostich), resignada a que las cosas con Ignacio cambiarán. En este contexto aparece Nacho Huertas (Jaime Mc Manus), un fotógrafo, en quien depositará toda su urgencia por sentirse viva. Así, a los treinta y siete años Rosa conoce la pasión convirtiéndose en una muchachita de quince.
Ana Hernández: A los diecisiete años, toma conciencia de que su belleza la diferencia del resto. Siendo una estudiante de colegio, conoce el poder ilimitado de un buen par de piernas, cuando su profesor la sorprende leyéndose un torpedo en los muslos y decide perdonarla. Después de un furtivo y prohibido romance, Ana y el profesor se casan. Ella tiene diecinueve años y está embarazada. Él, Félix Larrea (Andrés San Martín y Sergio Hernández), promete como un pintor talentoso y original. Después del nacimiento de su hija, junto su marido parten a Buenos Aires. Desde entonces será una constante que él tome las decisiones y ella las acate. Comienza el infierno. Pasan los meses y el único talento que Félix demuestra es su habilidad para conseguir nuevas amantes. Las mujeres van y vienen frente a las narices de Ana, quien se limita a sufrir sus penas en silencio y a cuidar de Amanda (Natalia Grez). El carácter de Félix se torna cada vez más insoportable. Durante una visita a Santiago, ocurre lo insospechado, Ana toma fuerzas de alguna parte y lo abandona. Sólo veinticuatro años y una hija de cuatro que criar. Debe buscar un trabajo para mantenerse. Llega a la editorial y las cosas comienzan a marchar bien. A pesar de no haber ido a la universidad, logra convertirse en editora gráfica y avanzar en una carrera que le entrega cierta independencia que atesora. Su belleza se transforma en un problema. Es difícil para una mujer bella, hacerse respetar intelectualmente en un mundo machista. Ahora, a punto de cumplir los cuarenta años, se embarca en una decidida batalla por construir una relación, en igualdad de condiciones, con Javier Álvarez (Bastián Bodenhöfer).
Francisca Antúnez: Pertenece a una familia tradicionalmente intelectual. La memoria de una bisabuela genial es una vara muy alta para Fran, pero más difícil es tener una madre increíblemente hermosa, y ser la única de sus hijos que no heredó su rostro. Mientras sus hermanos ganaban abrazos con sus lindas caritas, Fran se forjaba un sólido carácter. Sentía que había defraudado a su madre: única mujer entre los hijos, ella había nacido para ascender a su trono de diosa. Pero no estaba dispuesta a mostrarse vulnerable. Mucho menos a serlo. Desde pequeña, Fran desarrolla una inteligencia que se transforma en su bandera de lucha para competir con la belleza del resto. Toma el control sobre las cosas. En la universidad, desafía los prejuicios sociales de sus pares proletarios, llegando a liderar rigurosos movimientos del campus. Es en esas circunstancias que conoce a Martín Sánchez (Willy Semler), un guapo líder estudiantil. Amor a primera vista. Fran se enamora irreparablemente. Esta mujer que comienza a dirigir la editorial de sus padres, lleva esa vida moderna y sofisticada que tantas han envidiado, la aparente libertad de una mujer que no es madre, a la cabeza de una gran empresa que absorbe toda su energía. Martín también cosecha éxitos. Tiene su propia firma de abogados, y desarrolla asesorías políticas. Tiene más tiempo que su esposa para distraerse en otros asuntos, mujeres tanto más vulgares que Fran, pero tanto más entretenidas que ella. La inminente muerte producto de un cáncer de Marita (Gabriela Aguilera y Ana María Vallejo), su mejor amiga, la tiene completamente atormentada. Un buen día, Francisca Antúnez comete una locura. Por primera vez en su vida, pide hora con una psiquiatra (Elsa Poblete). Muy a la defensiva al principio, poco a poco la paciente más fiera imaginable, la más reticente a ceder a su debilidad, va dejándose llevar por la práctica de mirarse a sí misma y hablar de todo, todo lo que le pasa.
Marisa Robles: Es una mujer poco agraciada y tartamuda, dueña de una especial habilidad para la computación. Cuando sale del colegio no lo piensa dos veces y estudia secretariado. Tras una infancia y juventud sin mayores aventuras y emociones que las proporcionadas por los libros, entra en una solitaria adultez, marcada por las muertes de sus seres queridos. La abuela (Kerry Keller), la tía (Teresa Münchmeyer), la madre (Yoya Martínez). Una a una las mujeres de su familia la van dejando sola, a medida que su patrimonio crece, producto de las múltiples herencias, esto cambia por completo su situación financiera. En la editorial, son pocos los compañeros de trabajo que se percatan de su existencia, a excepción de un simpático tipo llamado Ramón (Ramón Llao) quien pone su atención y esperanzas en ella. Ramón es asignado para armar el departamento de autoedición de la editorial y debe hacerse de un asistente para aprender a usar los fabulosos programas computacionales, que hacen posible en tiempo récord lo que antes era impensado. Ramón le ofrece a Marisa la oportunidad de trabajar juntos y emprender el rumbo hacia las insospechadas fronteras de la cibernética. Con esfuerzo y dedicación, los seres humanos más invisibles de la editorial se convierten en personas importantes, muy solicitadas por sus compañeros de trabajo, ignorantes, como ellos hace un tiempo atrás, de los misterios del lenguaje binario. Marisa es una fiel representante de la soltería involuntaria, sin embargo tras asumirse irremediablemente solterona, encontrará el amor de la mano del hombre menos pensado.

Junto a María Izquierdo, Esperanza Silva, Claudia Celedón, Catalina Saavedra, Bastián Bodenhöfer, Willy Semler, Gregory Cohen, Jaime Mc Manus, Manuel Peña, Rodolfo Pulgar y Ramón Llao, en el elenco también destacan participaciones de Alex Zisis, Gloria Münchmeyer, José Martínez, Marcela Osorio, Alejandro Sieveking, Delfina Guzmán, Elsa Poblete, Freddy Araya, Gabriela Aguilera, César Arredondo, Gabriela Medina, Julio Milostich, Mané Nett, Natalia Grez, Sergio Hernández, Aníbal Reyna, Pablo Krögh, Pablo Striano, Paula Valdivieso, Teresa Münchmeyer, Yoya Martínez, Benito Quercia, Samuel Guajardo y Víctor Hugo Ogaz, además de las actuaciones especiales de Fernando Kliche, Luciano Cruz-Coke, Benjamín Vicuña, Felipe Castro y Fernando Alarcón.

“Geografía del Deseo”, que se adjudicó $115 millones de fondos del Consejo Nacional de Televisión el 2002 para su realización, fue una coproducción de TVN, la productora Chile Chitá y la empresa española Aldea Films. Gracias a la participación de esta última la producción se grabó en alta definición convirtiéndose en la primera serie que usó esta tecnología en nuestro país.

La historia de ocho capítulos, que también es recordada por su canción central, “Yo no quiero ser tu dueña” de Ángela Acuña, fue escrita por Coca Gómez y Boris Quercia, y contó con la producción ejecutiva de Diego Izquierdo por Chile Chitá, Javier Valiño en representación de Aldea Films y Rony Goldschmied del área de ficción de TVN, además de Miguel Asensio como productor delegado de Aldea Films.

La producción también logró gran repercusión internacional. Y es que además de ser adquirida por la televisión pública gallega, la historia chilena fue exhibida por la señal de cable Cinemax.

2 comentarios:

  1. Qué lata que nadie la esté grabando y subiendo a yt :( Porque no hay ningún archivo de la serie.

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