sábado, 5 de agosto de 2017

Carlos Pinto: “La serie busca ponerte en la disyuntiva de qué harías tú”

Gentileza Canal 13.
“Irreversible. Historias criminales aterradoramente cotidianas”, la serie que Canal 13 emite de lunes a viernes a las veinte horas, y los martes en horario nocturno, se transformó en el regreso del destacado realizador a la televisión tras un fallido período en Mega donde la llegada de nuevos ejecutivos no le permitió concretar proyectos en pantalla. Hablamos con el también guionista y director que estuvo tras producciones como “Mea Culpa”, “El Día Menos Pensado”, “El Cuento del Tío” y “El Aval”, y aquí nos cuenta más detalles del nuevo programa con el que presenta historias ficcionadas basadas en hechos reales.

¿Cómo surge su llegada a Canal 13?
Yo fui invitado por el equipo de Nakasone que entiendo tiene como misión ir haciendo propuestas para que la gente haga y me llamaron un día para decirme que necesitaban hacer algo policial y que era el indicado. Me cautivó la idea y generamos “Irreversible”, que es tan parecido a “Mea Culpa” y tan diferente a “Mea Culpa”.

Además está su sello. El relato, el intervenir en las escenas.
Eso es a pedido del público. Hicimos una encuesta y la gente dijo: tienes que poner humo, tienes que pasar en la mitad. Finalmente yo no soy ese que esta pantalla, me carga hablar en tercera persona, pero ese es un personaje que yo quiero y respeto, y lo respeto tanto que si el código de ese personaje es así, hagámoslo. Si yo soy cantante pop, no puedo salir con un nuevo disco tocando cueca, tengo que dar pop, ahora más acelerado, más lento, como tú quieras, pero pop.

¿Y siempre partiendo de historias reales?
Todas son basadas en historias reales. Es más, como novedad estamos registrado historias de Argentina, de Uruguay, del Perú, los países vecinos de criminalidad, porque los asesinos son iguales, son los mismos códigos, es increíble. Hemos tomado como seis o siete casos que han sucedido es estos lugares. Interesante ese proceso también.

¿Cómo definiría este nuevo proyecto?
Diría que hemos construido una serie. Instalamos en Chile por primera vez una serie de sesenta capítulos, esto es un registro que no existe, lo que existe de ese tamaño son las teleseries. Aquí hay un color dramático parecido, un contenido que las une, no es que llegues con una película y me digas por qué no la metes en tu serie. No, no cabe porque no tiene el color dramático, no tiene un propósito. Esto lo tiene, es una serie. Es como “Dr. House”, guardando todas las proporciones. Y todas nuestras películas están bajo el concepto de “Irreversible” que es el paso donde de una u otra manera las circunstancias, la educación, tu pasado, te lleva al umbral del abismo. Aquí estoy, qué hago, doy el paso adelante y me caigo, o doy el paso hacia atrás y me salgo, eso depende de cada uno. Ese es el propósito de “Irreversible”. Si lo das adelante, el paso es irreversible, no hay vuelta atrás. Ahí ponemos al espectador, en personajes cotidianos. El concepto historias criminales horrorosamente cotidianas parece una frase publicitaria, pero son historias, son criminales, son horrorosas y son acontecimientos cotidianos, o sea ocurren en tu casa o en la mía. Y dice como un espejo, mírate, tú también puedes ser eso. Y por qué no, porque no si llego a mi casa y veo a mi mujer engañándome. Cómo voy a reaccionar. Ahí viene toda la cultura que uno puede tener para decir: sí, es atroz lo que me pasó, pero tomo la pistola, le doy una vuelta, la guardo y me voy para la casita porque no voy a estar preso por esto. Esa es la propuesta, la serie busca ponerte en la disyuntiva de qué harías tú. Porque los malos no están en la cárcel ni los buenos estamos fuera, somos todos iguales. Ellos dieron el paso, yo no lo he dado, esa es la única diferencia.

¿Y cómo es el proceso de realización?
Son dos líneas distintas. Uno es el trabajo que yo ofrezco como persona y otra es cómo hacemos ese cuento, lo hago solo, el canal me ayuda en esto o en esto otro. En este caso se armó la productora El Gran Rol. Aquí yo hago los guiones, por algo me atribuyo la presentación de la serie, en el sentido de que quiero presentar esto que estoy haciendo, además cuento con un equipo de directores, hay un staff de cuatro, entre ellos yo también, pero mientras escribo yo tengo a Marcelo Bernous, a Jaime Canales, a Eduardo Pinto y otros más. Vuelvo a la serie americana, en “Dr. House” invitan a Campanella a dirigir una película, yo puedo invitar a grandes a directores a que dirijan un caso nuestro adecuándose a nuestras coordenadas y límites. A eso me refiero el haber construido, el haber establecido pioneramente una serie que abre una brecha para más realizadores que digan yo también puedo hacer una serie, con otros temas, por qué no. Eso es lo que estamos haciendo, porque es único, esto no se ha hecho. Tu puedes tener “Los 80”, pero es otra cosa, yo también hice series como “Mea Culpa” que van una vez por semana. Esto es veme todos los días y te voy a dar el mismo gusto, y si es adicto va a ser adicto todas las veces. Hemos puesto en Chile una serie al aire, mal o bien, critiquemos, pero ya está instalado, y esta brecha puede ser ocupada por tantos realizadores. Campanella ganando el Oscar cuando hace “Dr. House” no se da ningún lujito, él solo dirige.

Otro punto es el elenco. Usted suele usar actores nuevos o no tan conocidos por el público buscando la veracidad de la historia.
Hay que centrarse en la historia para entrar a la primera escena y que no nos preocupe si está Brad Pitt de bueno o de malo, y que si la película es buena a la mitad nos olvidamos de Brad Pitt. Acá nos olvidamos inmediatamente porque no está, así de simple. Aquí tú vas a ver a unos tremendos actores, tan bien dirigidos, que entregan una muy buena interpretación. Se los van a robar a todos para las teleseries y en buena hora, pero nosotros los ponemos en pantalla. Ahora hay actores de los que hemos visto que por razones de casting pueden quedar fuera. Pero como dije hoy día tú ves a estos actores pegarse tremendas actuaciones y te olvidaste quien es, y te metiste en su vida, en la historia que se está contando. Además los personajes no son malos malos ni buenos buenos, son personas como tú y como yo, no está el malo que toma té como malo, da un beso como malo, se acuesta como malo, no es así. Aquí no por tomar vino el tipo es alcohólico, la película dice no por ser pobre eres delincuente. En estas películas el gran axioma es entender que la pobreza no es sinónimo de delincuencia ni la riqueza de probidad o inocencia. El caso del veterinario del casino, si me alcanza el tiempo lo hago. Ese es un personaje nuestro, tipos comunes y corrientes, qué le pasó para llegar a eso, nadie sabe, ahí está la historia.

Dentro de las novedades está el horario e ir franjeado.
Es interesante eso, me gusta, pero me asusta. Es interesante porque estamos imponiendo el concepto de serie y de prime para la gente que le gusta el pop bien bailado también lo tiene. O sea, de partida les estamos dando lo que ellos esperan, más encima si te gustó tanto llega temprano a la casa y te tomas un tecito o un cafecito viendo “Irreversible”. Y seguramente te vas a quedar pegado viendo cómo te representa esa historia. Si esa reflexión se da, que pasaba mucho con “Mea Culpa” y “El Día Menos Pensado”, que la gente quedaba conversando, cuando eso se da quiere decir que valió la pena porque le has dado un contenido.

Actualmente las teleseries del horario vespertino apelan a la comedia ¿Cómo ve enfrentarse a ese escenario?
Lo nuestro es otra opción. No digo que es mejor o peor, digo es distinto. En la comedia el espectador entra cuando quiera, es un tren que va tan lento que te subes en cualquier estación. Aquí vas a ver una historia, te vas a tomar el remedio y te vas a curar inmediatamente, te curas en el día. El proceso de visualización implica completar la historia y quedarte con eso, y si pasado mañana la quieres ver otra vez, vas a encontrar lo mismo. La teleserie en la estación que este la vas a entender, es un material distinto.

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