domingo, 21 de abril de 2019

A diez años de “Dónde Está Elisa?”

Gentileza TVN.
El martes 21 de abril del 2009 fue el día que TVN eligió para de manera sorpresiva estrenar el thriller policial que pasó a la historia de las teleseries chilenas como la nocturna más vista de nuestra televisión. La teleserie original del guionista Pablo Illanes que relata la desaparición de una adolescente también quedó dentro de las diez con mayor sintonía en la era del People Meter. Tras su emisión en Chile, la trama expandió su éxito a nivel mundial con diversas adaptaciones.

“Dónde Está Elisa?” fue escrita por Pablo Illanes, Nona Fernández, Hugo Morales y Josefina Fernández, dirigida por María Eugenia Rencoret, Rodrigo Velásquez y Claudio López de Lérida, y contó con la producción general de Daniela Demicheli, la producción de Mauricio Campos y las actuaciones de Francisco Melo, Sigrid Alegría, Álvaro Rudolphy, Paola Volpato, Francisco Reyes, Francisca Imboden, Álvaro Morales, Alejandra Fosalba, Mauricio Pesutic, Andrés Velasco, César Caillet, Bárbara Ruiz-Tagle, Patricia López, Juan José Gurruchaga, Montserrat Prats, Nicolás Pérez, Christian Sève y Paulette Sève.

La historia
Raimundo Domínguez (Francisco Melo) y su mujer Francisca Correa (Sigrid Alegría) están en la playa celebrando el cumpleaños del importante empresario. Sin embargo, todo cambia cuando, esa misma noche, su hija Elisa (Montserrat Prats) desaparece sin dejar rastros. Desde ese momento, la calma de la familia nunca más vuelve a ser tal. Todo se altera y con la investigación de la desaparición comienzan a develarse oscuros secretos familiares. A cargo del caso estará el comisario Camilo Rivas (Álvaro Rudolphy).


Los personajes
Elisa Domínguez (Montserrat Prats). La hija mayor de Raimundo y Francisca es una chica que en apariencias es bastante perfecta. Con dieciséis años lleva una vida tranquila, es una de las mejores alumnas del colegio donde cursa tercero medio, es empática con sus compañeros, querendona de su familia y tiene con su padre una relación muy cercana y cariñosa. Raimundo, sin duda, es su adoración. De su círculo más cercano, Elisa siente especial predilección por sus primos Sebastián y Gaspar, con quienes pasa una buena parte de su tiempo. Tal como ocurrirá la noche en que junto a Florencia asistan a la típica fiesta del balneario al que acuden desde niños y que será el lugar donde se perderá su rastro. Desde entonces la vida familiar nunca volverá a ser igual, pues a medida que avanza su frenética búsqueda comienzan a develarse secretos familiares y los rasgos desconocidos de la personalidad de Elisa, quien en realidad se ha convertido en una adolescente rebelde y provocadora, que esconde secretos que demolerán a los Domínguez Correa. Porque Elisa cambió. En algún momento dejó de ser la niña ejemplar y sus padres no se dieron cuenta. Y Raimundo con todo su poderío también descubrirá que esta pesadilla impedirá que su familia vuelva a la aparente tranquilidad que tenían. La hora de la verdad ha llegado para todos. Y el dolor se ha instalado y no podrán hacer nada para impedir que los secretos se descubran.

Raimundo Domínguez (Francisco Melo). Hace poco el abogado ha sido elegido por una revista de negocios como el empresario del año. Desde su sitial de gerente general del conglomerado de los Domínguez, que incluyen el negocio de las viñas, la construcción, los supermercados y medios de comunicación, entre otros, ha sido elogiado por su talento y gestión. Apegado a las reglas, conservador en su actuar y muy atractivo, Raimundo adora la familia que construyó junto a Francisca y sus hijas Elisa, Martina y Catalina. Aunque la falta de tiempo y la rutina, pese a su dedicación con sus mujeres, lo ha hecho sucumbir en algunos ámbitos como la intimidad con su pareja. En medio de la celebración de su cumpleaños Elisa, su hija regalona, desaparece sin dejar rastro. La conmoción se apodera de la familia y Raimundo se siente acabado. Desesperado se obsesiona con su búsqueda e intenta utilizar todo el poder que está a su alcance para acelerar la investigación. Pero Elisa no está. La niña de sus ojos no aparece e incluso las primeras teorías acerca de su desaparición indican que podría estar muerta. Las tesis abundan y el pánico se apodera de los Domínguez Correa, sobre todo porque Raimundo descubre en este complicado tránsito que todo lo que creía seguro se ha derrumbado. Por eso se trenzará en permanentes disputas con el comisario Rivas, a cargo de la investigación, sobre todo cuando descubra que el encargado de la brigada que busca a Elisa se ha transformado en un gran apoyo para su mujer.

Francisca Correa (Sigrid Alegría). Ha estado al lado de Raimundo desde la época universitaria y juntos han construido una hermosa familia. De carácter apacible, cariñosa y amante de la naturaleza ama profundamente a su pareja e hijas. Es una mujer generosa que confía plenamente en Raimundo, de quien la seduce su inteligencia y lo buen padre que es. Así es su mundo: casi perfecto. Por lo que la desaparición de Elisa, su hija mayor, trastocará su vida marcando un antes y un después. Su forma de ser mutará totalmente, porque si antes era una persona espontánea y confiada, ahora Francisca no tendrá paz y su tranquilidad dará paso a una mujer impulsiva, rabiosa e incapaz de volver a creer en el ser humano. Pese al dolor que la doblega se empeñará en seguir cada pista que arroje la investigación y la confianza en que su Elisa no ha muerto la mantendrá viva. Clave será en esta etapa el comisario Rivas, con quien se conectará desde el dolor transformándose en un apoyo fundamental para Francisca y quizás en la única oportunidad que tiene de recuperar a su hija. Lo único malo es que tanta cercanía con él le traerá muchos problemas con Raimundo en medio de una investigación que día a día tomará ribetes aterradores.
Camilo Rivas (Álvaro Rudolphy). Es un hombre atribulado y algo ermitaño. Hace años, cuando pertenecía a la brigada de narcóticos, su familia sufrió un accidente que le cambió la vida. No sólo se quedó solo, sino que además la culpa y el dolor se apoderaron de él por la forma trágica en que murieron su mujer y su hija. Desde entonces se acompaña de Baltazar, su perro, y pasa sus días trabajando para no tener que pensar. No tiene amigos, sólo se relaciona con sus compañeros de trabajo de la brigada de secuestros de la policía de investigaciones donde pidió ser trasladado tras el incidente familiar. Ahí se desempeña como uno de los detectives más asertivos y temerarios de la institución. Y pese a que con el tiempo se ha transformado en un hombre extremadamente hostil, duro y de mal trato, su nombre inspira respeto entre sus compañeros y subalternos. Solitario y huraño, Rivas mantiene cercanía con su psicóloga quien es a la única persona a la que ha dejado ver su alma herida. Por eso cuando llega a sus manos el caso de la desaparición de Elisa removerá en él muchas cosas. No sólo se obsesionará con encontrarla, sino que además irá viviendo un proceso interno que lo ayudará a expulsar sus demonios, porque lo que pocos saben es que si su hija estuviera viva tendría la misma edad de la mayor de los Domínguez. Esta investigación que lo llevará a seguir distintas teorías para dar con el paradero de Elisa le servirá no sólo para salvarse a sí mismo, sino también para descubrir que en algún lugar de su corazón aún hay espacio para el amor.

Consuelo Domínguez (Paola Volpato). La mayor del clan, casada con Bruno y madre de Gaspar y Florencia, fue criada para el éxito. Siempre fue la mejor en todo y por lógica sería quien se haría cargo de los negocios familiares. Desde niña soñó con formar la familia ideal al igual que la suya. Sin embargo, en el camino se encontró con el arquitecto Alberti, un tipo muy talentoso como ella, pero de carácter explosivo y algo loco. Esta personalidad muy lejana a su entorno y el prestigio con que gozaba a pesar de ser muy joven, hicieron que la mayor de las Domínguez se fascinara por este hombre con el que visualizó un futuro exitoso y glamoroso. De eso ya han pasado quince años y aunque Raimundo, el patriarca familiar, nunca vio con buenos ojos a su cuñado la vida terminó por juntarlos incluso en los negocios. Hoy Consuelo hace lo que siempre quiso: trabaja con su hermano, al que adora tremendamente, y juntos han construido un verdadero imperio pese a que compite permanentemente con él. Su carácter fuerte le ha permitido abrirse paso en el mundo de los negocios y con esa misma firmeza dirige las cosas en su casa. Pese a su rudeza es una madre contenedora y preocupada, y el ideal familiar que por años ha construido no está dispuesto a arriesgarlo por nada. Por eso los arranques ególatras de su marido y una vida algo liberal que han construido con los años en su relación no son un estorbo en su mundo. Mundo que está a punto de derrumbarse con la desaparición de Elisa y las verdades de los Domínguez comiencen a develarse. Ni en la peor de sus pesadillas podría haber imaginado esta situación, y, como siempre, hará todo para evitar que su familia se desmorone.

Bruno Alberti (Francisco Reyes). Es un tipo exitoso. Como arquitecto y profesor ha recibido elogios y premios que hoy lo tienen como referente de su rubro y a veces piensa que es un verdadero genio. La verdad es que el marido de Consuelo es un tipo vanguardista que tiene un ego tan grande como los edificios que construye; sin embargo, es un hombre encantador, gozador, e ingenioso. Su matrimonio de quince años lo ha hecho ganarse un buen lugar en la familia Domínguez pese a la oposición inicial del clan que no veían con buenos ojos sus excentricidades. Pero su éxito laboral fue suficiente para que terminara por ser aceptado. La vida de los Alberti Domínguez ha estado siempre llena de lujos, viajes y comodidades. Mientras su mujer se encarga que todas las cosas funcionen, él se dedica a pasarlo bien e incluso a tener algunas aventuras extramatrimoniales. Estas libertades que Consuelo conoce las deja pasar no sólo porque lo quiere, sino porque es incapaz de soportar que todo lo que han construido se derrumbe con sus desórdenes. Y Bruno, por su parte, tiene claro que su vida no sería lo mismo sin ella. Con la desaparición de Elisa, Bruno mostrará en parte su egoísmo, ya que no será un mayor apoyo para su mujer y su cuñado.
Florencia Alberti (Paulette Sève). La prima de Elisa es una de sus mejores amigas. Junto a Sebastián y Gaspar son íntimos y andan para todos lados juntos. Pero la hija de Bruno y Consuelo es un tanto introvertida, tímida y de personalidad compleja. Eso se traduce en una permanente distancia con sus padres y una desconexión en su propia casa que nadie se explica. Así como quiere muchísimo a su prima compite eternamente con ella. En todo. De hecho, esta relación será una pista importante a seguir en la línea de investigación de Rivas y porque también fue una de las últimas personas que la vio en la fiesta en que Elisa desapareció. Su carácter retraído le traerá más de un problema, sobre todo en el colegio donde es acosada y humillada permanentemente por sus compañeros. Sufre de bullying lo que la hace distanciarse aún más de todo y vive perturbada psicológicamente.

Gaspar Alberti (Nicolás Pérez). Es un chico tímido, muy sensible y desde siempre ha estado enamorado de Elisa. Junto a Sebastián y Elisa, el hijo de Bruno y Consuelo tienen una cercanía especial que los lleva a andar juntos para todos lados. Y esta cercanía será fundamental para ayudar en la investigación que seguirá Rivas quien, entre sus diversas hipótesis, cree que Gaspar y Sebastián pueden tener mucho que decir en la desaparición. Aunque aún tiene ciertos rasgos de niño, Gaspar es amante del cine y siempre anda haciendo grabaciones y cortos. Uno de ellos es protagonizado por Elisa y en plena investigación podría transformarse en una pieza importante. Por su personalidad algo melancólica la desaparición de su prima lo vuelve aún más retraído y aunque intenta siempre pasar inadvertido esta vez su familia se preocupará de su silencio y sus permanentes insomnios.

Olivia Domínguez (Francisca Imboden). La hermana menor del clan es una mujer un poco frívola e inmadura, aunque dueña de una simpatía innegable. Su mayor talento es su buen gusto y el amor que siente por su trabajo. Casada con Ignacio, uno de los grandes sueños de esta arquitecta es mantener su linda familia y ojalá hacerla crecer, porque no quiere quedarse sólo con su hijo Sebastián, un chico rebelde que le da continuamente dolores de cabeza, pero a quien ama profundamente. Siempre producida y dueña de una intensa vida social a Olivia le gusta divertirse mucho y quien la acompaña habitualmente en estas andanzas es su mejor amigo Javier, quien viene recién llegando de Nueva York. Una de las obsesiones de Olivia apenas retorna Javier, quien además fue su primer pololo, es buscarle pareja. Tantas serán sus ganas de que su amigo encuentre su alma gemela que le hará citas a ciegas y lo irá transformando casi en un integrante más de su familia. Lo que nunca pasó siquiera por la cabeza de Olivia es que esta cercanía con su mejor amigo hará tambalear todo en lo que creía, arruinando sus sueños más profundos y destruyendo una parte de su vida que creía segura.
Ignacio Cousiño (Álvaro Morales). Al igual que Olivia, es un tipo proveniente de una familia de clase alta, excelente profesional, aunque muy vanidoso. Es un tipo simpático y muy exigente y actualmente trabaja en las empresas Domínguez donde ha tenido una carrera ascendente trabajando codo a codo con Raimundo y Consuelo. Aunque antes de casarse sus planes eran otros, con el tiempo se ha dado cuenta de lo buena compañera que resultó ser Olivia: fiel, amorosa y siempre preocupada de todo. Ignacio tiene sus debilidades. Y tribulaciones. Una de ellas es la paternidad; por alguna razón se niega a ser padre y la sola posibilidad de tener más hijos, además de Sebastián, lo pone mal. Ese ha sido el conflicto que por años ha tenido con su mujer, y el excesivo trabajo ha sido su mejor excusa para evitar el tema. Olivia se niega a aceptarlo y cada vez que puede le propone traer otro Cousiño Domínguez al mundo. En su vida dedicada a la competencia y a los resultados laborales, el exitismo de Ignacio lo ha llevado a ocultar ciertas cosas. Hay un lado que todos desconocen de él y que incluso él mismo quiere olvidar a ratos. Pero la llegada de Javier a la familia y la desaparición de Elisa será una verdadera espada de Damocles para Ignacio, quien no tendrá alternativas hasta que muestre todo lo que esconde su personalidad. Y con ello tendrá que pagar el precio por traicionar a los Domínguez.

Sebastián Cousiño (Christian Sève). El único hijo de Olivia e Ignacio es un chico de personalidad rebelde y atormentado. De carácter fuerte y explosivo Sebastián no le hace caso a nadie, ni siquiera a sus padres quienes muchas veces no saben qué hacer con los arranques permanentes de su hijo con todo el mundo. A Olivia sencillamente no le hace caso; mientras que a Ignacio lo detesta y continuamente le falta el respecto para llamar su atención. Por lo demás la intensa vida social de sus padres lo ha hecho una persona bastante independiente y solitaria, por lo que a sus dieciséis años ya se siente dueño de sus acciones y su vida. Así como en lo cotidiano es muy cercano con sus primos Gaspar y Elisa, con ésta última guarda algunos secretos que prometieron llevarse a la tumba sin saber que Gaspar está al tanto de ellos. Por lo que tras la desaparición se irá revelando la soledad y la autodestrucción como sellos distintivos de Sebastián, un joven abandonado en un mundo de lujos y comodidades.
Javier Goyeneche (César Caillet). Fue el primer pololo de Olivia, es su mejor amigo y además trabajan juntos. No pueden vivir el uno sin el otro. Porque Javier es el amigo que toda mujer quisiera tener: atento, comprensivo, de buen gusto y va a todas con su amiga. Hijo de una familia acomodada al igual que Olivia, estudió arquitectura y decidió partir al mundo quedándose por varios años viviendo en Nueva York. Pero está de vuelta y acá seguirá ocultando su verdadera orientación sexual: es gay y está convencido que su verdadero amor está en Chile. Por eso ha vuelto. Soltero codiciado y dedicado a los proyectos más innovadores de la empresa de Bruno, la obsesión de su mejor amiga será encontrarle pareja. En un comienzo Javier acepta con paciencia la obsesión de Olivia que está decidida a que Goyeneche abandone la soltería. Tras la desaparición de Elisa, y en la medida que la investigación se centra en el entorno más cercano de los Domínguez, comenzarán a salir a flote una serie de datos que romperán para siempre las confianzas y el amor de los Cousiño Domínguez.
Nicolás Errázuriz (Andrés Velasco). Es el mejor amigo de Raimundo. Desde que estudiaron juntos en la universidad que se transformaron en inseparables. Pese a que son de personalidades muy distintas, estos amigos se adoran. Mientras el conservadurismo y rigidez de Raimundo son notorios, Nicolás es un tipo inquieto, querendón, voluble y muy encantador. De hecho, su afición por las mujeres forma parte de su estilo de vida y por ello siempre tiene a sus amigas de turno. Derrochador por naturaleza el pelao Errázuriz, como lo llaman, es un tanto irresponsable algo que irrita permanentemente a Raimundo. Pero su don de la palabra siempre termina por convencer a su amigo de sacarlo de los enredos en que se mete. Como buenos partners que son. Porque, así como Domínguez siempre le presta ropa, Errázuriz es el primero en acompañarlo en todas sus cosas y, en ese sentido, su presencia será vital en los pasos en falso que dará en la búsqueda incesante de Elisa. Y también en ayudarlo a ocultar secretos que el gerente general de las empresas Domínguez no quiere que se sepan. Aunque el pelao Errázuriz las prefiere rubias y voluptuosas hay alguien que siempre lo ha obsesionado: Consuelo. Ella es la única que le sigue diciendo Nicolás y pese al tiempo que se conocen y sus infructuosos esfuerzos por conquistarla, ella jamás ha roto la distancia que existe entre ellos. Aunque, una vez más, tras la desaparición de Elisa todo podría cambiar.
Juanita Ovalle (Bárbara Ruiz Tagle). Es la secretaria perfecta. Una asistente de lujo. Ha sido durante los últimos años una de las personas más cercanas a Raimundo; lo secunda en todo, lo ayuda, le soluciona los problemas, lo acompaña, le arma la vida. Esta mujer hermosa, refinada y que se ha cultivado en distintos ámbitos desde que trabaja en las empresas Domínguez ha estado dedicada permanentemente a los movimientos de Raimundo con quien se complementa a la perfección. Y una vez que se desate la tragedia en la familia sus sigilosos pasos y astucia serán claves para dar con el paradero de Elisa.

Pamela Portugal (Alejandra Fosalba). La subcomisaria es un mujer segura e independiente. Trabajólica, obsesivamente profesional e incrédula por naturaleza trabaja hace años en la brigada antisecuestros, donde ocupa un buen lugar y es respetada por sus pares. Siempre le tocan los casos importantes y junto al comisario Rivas han formado uno de los mejores dúos de la institución. Dueña de un atractivo que vuelve locos a sus compañeros de unidad, es una soltera empedernida y nunca ha demostrado siquiera las más mínimas intenciones de casarse. Es más, hasta ahora su trabajo ha copado su agenda y por lo mismo no ha sido capaz de entablar un compromiso sentimental serio. Pero, aunque su rudeza indique otra cosa en el fondo de su corazón hay secretos de los que no quiere hacerse cargo. La cercanía con Camilo, a quien admira profundamente, la ha terminado por confundir y hoy ya comprendió que está completamente enamorada de este hombre huraño y capaz de las peores humillaciones. Pero ni naciendo de nuevo confesaría su secreto, por eso se bloquea lo que ha marcado a fuego la tormentosa relación laboral que mantiene con Rivas. Será la desaparición de la niña Domínguez la que le cambiará la vida, porque en las intensas jornadas de búsqueda en compañía de Camilo deberá tomar una decisión: o confiesa su amor y se arriesga o tendrá que dejar para siempre su trabajo. Algo, que claramente, no podría soportar.

Néstor Salazar (Mauricio Pesutic). Con una larga trayectoria en la institución, es un hombre muy querido y respetado por todos en la policía. Querendón y gran contador de historias policiales tiene cercanía con casi todos sus subalternos salvo con Camilo de quien es su jefe directo. Hace años ya, que, pese a las virtudes profesionales de ambos, viven enfrentándose en un campo de fuego cruzado. Con la investigación de Elisa esto se acrecentará. ¿Los motivos? El dolor y el pasado los une: Salazar es el padre de la fallecida mujer del comisario. Por eso tienen una relación ambivalente y aunque Salazar trata de poner distancia entre lo personal y laboral a veces no lo logra. Sin embargo, Rivas, lleno de culpas acepta estoico los embates de su jefe porque en su interior sigue pensando, pese a su terapia, que es el culpable de la muerte de su mujer y su hija.

1 comentario:

  1. Lástima que no se supo mas de monserrat prats me gustaba como actuaba

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