domingo, 6 de septiembre de 2020

A diez años de “La Familia de al Lado”

Gentileza TVN.
El lunes 6 de septiembre del año 2010 debutó en TVN el thriller que se convirtió en la última teleserie que el guionista José Ignacio Valenzuela creó y escribió para nuestro país, la historia también fue la última teleserie que Francisca Lewin y Cristián Arriagada realizaron en la señal. Actualmente está disponible en el canal de YouTube Teleseries y Series. La producción cuenta con una versión estadounidense titulada “La Casa de al Lado” que fue adaptada por el mismo autor.

“La Familia de al Lado” contó con la dirección de Víctor Huerta y Nicolás Alemparte, la producción ejecutiva de Vania Portilla, la producción de Patricia Encina y las actuaciones de Álvaro Rudolphy, María Elena Swett, Jorge Zabaleta, Luz Valdivieso, Jaime Vadell, Coca Guazzini, Francisca Lewin, Cristián Arriagada, Maricarmen Arrigorriaga, Claudio Arredondo, Antonia Santa María, María José Illanes, Pablo Díaz, Loreto Araya, Constanza Piccoli y Giovanni Carella.

La historia
Renato Fabres (Jaime Vadell) es un próspero y millonario empresario que ha sabido moverse con gran inteligencia y éxito en el mundo de los negocios. Su nombre es sinónimo de poder, riqueza y abolengo. Junto a Eva (Coca Guazzini), su severa mujer, son orgullosos de la familia que han formado con Ignacia (Luz Valdivieso), Carola (Francisca Lewin) y Benjamín (Pablo Díaz), sus tres hijos.

Javier Ruiz-Tagle (Jorge Zabaleta) y Pilar Echeñique (María Elena Swett), en tanto, son los vecinos perfeccionistas. Les gusta hacer bien y pausadamente sus cosas. Estudiaron, se graduaron con honores, se casaron, tuvieron dos hijos maravillosos y hoy creen tener la familia perfecta. Tan bien que todos los ven como una pareja bien avenida y cariñosa.

Los Fabres y los Ruiz-Tagle son amigos desde hace años. Se conocen. Se estiman. Y son buenos vecinos. Durante años ambas familias han vivido en perfecta armonía. Mientras los múltiples negocios de los Fabres marchan espléndidamente, el matrimonio de Javier y Pilar parece haber sido bendecido también con una existencia plácida y exitosa. Pero la intempestiva irrupción de Gonzalo Ibáñez (Álvaro Rudolphy) en sus vidas cambiará las cosas para siempre.

Cuando Gonzalo e Ignacia se conocieron la atracción fue inmediata. Y sin pensarlo demasiado decidieron casarse. La mansión de los Fabres se llenó de invitados y glamour. Todos los amigos se dieron cita en el lugar. Y en medio de los festejos el novio incauto se da cuenta que algo no anda bien. La muerte de Hugo (Cristián Arriagada), el ex marido de su flamante esposa, parece ser un misterio abierto y sin resolver y su hermano gemelo, Leonardo (Cristián Arriagada), impedido físicamente y confinado a una silla de ruedas, es la prueba viviente de un pasado que la casa Fabres no puede olvidar.

Pronto Gonzalo descubrirá que las cosas no son tan encantadoras como parecen en su nuevo hogar. Salvo, por cierto, sus dulces vecinos. Cuando los conoce no puede dejar de admirar la enorme belleza de Pilar. Algo en ella lo perturba. Y en la medida que comienza a indagar sobre la vida de Leonardo y las circunstancias que rodearon la muerte de su hermano gemelo, su cercanía con su nueva vecina será cada vez más intensa.

Gonzalo siente que hay algo en la fragilidad de Ignacia que lo asusta, algo en la dureza de su suegra que lo aterra y algo en Leonardo que lo intriga de sobre manera. El comienzo de esta nueva vida de casado no es todo lo placentero que imaginó, y a poco a andar descubre que la muerte de Hugo que creía era un accidente pareciera ser un crimen.

Entonces Gonzalo no querrá parar hasta dar con la verdad. Pilar será fundamental en eso, aunque por esa cercanía la señora Ruiz-Tagle deba pagar un costo muy alto: los celos de Javier se encenderán hasta dejar en evidencia su verdadera personalidad egoísta y obsesiva. La máscara de hombre perfecto ha desaparecido. Al igual que la amabilidad y gentileza de los Fabres Spencer quienes inquietos observan las intromisiones de Gonzalo.

Cuando la vida de Gonzalo se ha convertido en un verdadero huracán de problemas y preocupaciones se dará cuenta que ya no podrá echar marcha atrás. Su flamante matrimonio es un caos, su cercanía con Pilar ha quebrantado los límites de la amistad y ya no sabe quién dice la verdad y quién miente. Los buenos y malos, víctimas y victimarios, no han tardado en mostrar sus caras. Están dispuestos a todo con tal de seguir manteniendo las apariencias y esconder bajo la alfombra sus secretos y miserias.

Los personajes
Gonzalo Ibáñez (Álvaro Rudolphy), abogado de profesión, su nombre es sinónimo de éxito y misterio. Recientemente conoció a Ignacia y el amor fue tan fulminante que han decidido casarse e irse a vivir a la casa de ella. Cuando todo parece perfecto y mientras viven su luna de miel Gonzalo descubrirá que el primer marido de Ignacia, Hugo, murió en esa casa y en extrañas circunstancias. Así irá detectando que los miembros de la familia Fabres distan mucho de ser los que aparentan, y ni siquiera su enigmática esposa se escapa a ello. Sin darse cuenta se verá involucrado en un trama sórdida de la que pareciera ser demasiado tarde para echar pie atrás. Su única salvación será Pilar, su atractiva vecina de la que parece enamorarse sin remedio y por la que está dispuesto a arriesgarse a pesar de las inesperadas consecuencias que le traerá.

Pilar Echeñique (María Elena Swett), la esposa de Javier, es una mujer dulce, ingenua y soñadora que sólo quiere lo mejor para su familia. Sicóloga de profesión optó por dejar a un lado su carrera para dedicarse a la crianza de Andrea y Diego, sus dos hijos, y construir así el proyecto de matrimonio que siempre quiso. Hasta ahora está orgullosa de Javier y junto a él, siente que todo marcha a la perfección. Pero la llegada de Gonzalo, el nuevo marido de Ignacia, su vecina, provocará un fuerte terremoto en su vida una vez que se den cuenta de la fuerte atracción que sienten. Cuando su matrimonio comience a venirse abajo y se descubran los secretos que nunca debieron ver la luz, sólo entonces Pilar comenzará a creer que sí tiene derecho a una segunda oportunidad en la vida.

Javier Ruiz-Tagle (Jorge Zabaleta). Socio de Gonzalo y esposo de Pilar, es el típico hombre de apariencia perfecta: atractivo, buen padre y marido, además de abogado exitoso y temido. Por eso se siente el centro del mundo aunque a veces suele ser un poco engreído y petulante. Es todo un caballero de chaqueta y corbata, pero como la perfección no existe pronto asomará su verdadera cara, una más oscura que esconde manías, obsesiones y una rabia que manifiesta cuando todo se sale de control. Incluso entonces podría convertirse en alguien peligroso y dispuesto a todo por mantener su estatus y la armonía familiar. Claramente nadie querría tenerlo de rival, ni muchos menos de enemigo.

Ignacia Fabres (Luz Valdivieso). De apariencia frágil e inestable, es una mujer que busca ser protegida por quienes la quieren. Tras esa fachada de ingenuidad, transparencia y su afición por la pintura, se esconde una persona que sabe muy bien lo que quiere, que no da puntada sin hilo y que no titubea ante el engaño. Recién enviudada ha decidido casarse repentinamente con Gonzalo y así olvidar los malos momentos que vivió tras la muerte de Hugo, su exmarido. Pero las extrañas circunstancias que rodearon este deceso no la dejan en paz y obstaculizan su nueva vida con Gonzalo, sobre todo cuando comiencen a aparecer evidencias que podrían implicarla en la desaparición de su excónyuge y se sepan secretos y relaciones ocultas que se han salido de lugar.

Renato Fabres (Jaime Vadell). Dueño de una enorme fortuna y una numerosa familia, es un tipo querendón que sueña con un nieto para llevarlo a pescar o jugar fútbol. Para él la casta y la sangre familiar es tan importante como el dinero. Mientras disfruta con devoción a sus hijos Ignacia, Carola y Benjamín, mantiene una relación cordial pero carente de toda pasión con Eva, su mujer. Pero lo que le mueve la vida es su fascinación por Ignacia, ella es su mundo y mayor ilusión, y por eso cuando se case con Gonzalo creerá que ha encontrado en él a un amigo, un aliado al que le confiará poco a poco sus negocios y asuntos personales. Eso sin pensar que la llegada del nuevo integrante de la familia le provocará grandes dolores de cabeza cuando no pueda hacer nada por evitar que se sepan todos los secretos que por tantos años ocultó.

Eva Spencer (Coca Guazzini) es la mujer de Renato, una matriarca fría y manipuladora que acostumbra a decir las cosas por su nombre. Eva no sabe de rodeos, sus comentarios caen como baldes de agua fría aunque habitualmente tiene razón en lo que expone. Es una espléndida dueña de casa, y su sentido de observación la hace ver y escuchar mucho más de lo que quisiera. Tras esa fachada de mujer fría se esconde una madre mal criadora de Benjamín, su hijo menor, a quien le perdona todo, mientras que con la misma pasión reprueba a Carola ya que está convencida que va por un pésimo camino en la vida. La llegada de Gonzalo a su casa y a la vida de Ignacia no le gusta, básicamente porque no confía en este hombre del que su primogénita se enamoró de un día para otro. Y nadie le saca de la cabeza que su presencia sólo traerá intranquilidad a su familia.

Carola Fabres (Francisca Lewin). Sin duda es la oveja negra de la familia. De energía ilimitada, es fiestera, vive de noche y duerme de día. Hasta ahora no tiene una relación estable y tampoco ha resuelto la gran rivalidad que tiene con su hermana Ignacia a quien envidia de manera poco sana. En el fondo de su corazón aún sufre la partida de Hugo, su cuñado y el único amor de su vida, con quien tuvo un romance a espaldas de todo el mundo. Por eso su obsesión hoy la manifiesta cuidando a Leonardo, hermano gemelo de Hugo, y volcando su rabia permanentemente contra Ignacia. La rabia será mayor cuando aparezca Gonzalo en la casa Fabres a quien intentará seducir sólo para contrariar a su hermana.

Leonardo Acosta (Cristián Arriagada) es el hermano gemelo de Hugo, que vive confinado a una silla de ruedas y tiene problemas para expresarse. Sufre de una enfermedad neurológica desde el día de su nacimiento, lo que lo ha hecho aislarse del mundo y depender de la generosidad ajena. Adora a Carola, quien se ha convertido en una especie de enfermera personal. También quiere mucho a Pilar, que lo atendió y le dio apoyo sicológico luego de la muerte de su hermano Hugo. Leonardo parece saber mucho más de lo que debiera, pero su condición de vida lo obliga a vivir al margen de los demás.

Benjamín Fabres (Pablo Díaz) es el menor de la familia, un tipo alegre, cariñoso, extrovertido y buen hermano. Es fanático de los videos, la tecnología y los computadores; y con el tiempo ha ido convirtiendo su dormitorio en un verdadero centro de edición, desde donde controla a través de diferentes cámaras lo que ocurre a su alrededor. Crítico de su familia se transformará en aliado y protector de Gonzalo, su cuñado, cuando se desaten las interrogantes que giran sobre la muerte de Hugo. Y mientras vaya asumiendo que está perdidamente enamorado de Hilda, la empleada de la casa, irá descubriendo que bajo el mismo techo que comparte con su familia se han cometido horribles tragedias.

Yolanda Sanhueza (Maricarmen Arrigorriaga). La esposa de Nibaldo es una mujer trabajadora, perfeccionista y muy leal. Lleva muchos años junto a los Fabres y, además de ser la mano derecha de Eva, sabe gran parte de los secretos que esconde la familia. Además es la única que se preocupa por Leonardo, a quien atiende y cuida como una abnegada madre. Su mayor problema es la diferencia de edad que tiene con Nibaldo, por eso vive angustiada e insegura pensando que la van a dejar. Hasta que sus sospechas se confirman cuando descubre que Nibaldo le oculta cosas y hará de todo para descubrirlo in fraganti.

Nibaldo González (Claudio Arredondo) es el chófer fiel de Renato Fabres. Un hombre trabajador, empeñoso y divertido, cuyo sueño es aprender a hablar inglés para irse a Estados Unidos y hacerse la América. Casado con Yolanda, trabajan juntos y alegres donde los Fabres aunque últimamente ha comenzado a distraerse con Karen, la empleada de los Ruiz-Tagle, con la que tiene una relación extramatrimonial. Nibaldo sabe que sus jefes esconden secretos, pues más de una vez ha sido testigo de conversaciones privadas que no debiera haber presenciado, pero su fidelidad es a prueba de balas.

Hilda González (Antonia Santa María) es una muchacha ingenua y tímida, que llega a trabajar para el nuevo matrimonio que conforman Ignacia y Gonzalo en la casa Fabres. La sobrina de Nibaldo y Yolanda, que viene del sur, es una chica de buenos modales, eficiente en su trabajo y silenciosa. Hilda viene dispuesta a trabajar fuertemente, pero en el camino terminará genuinamente enamorada de Benjamín a sabiendas que es un amor imposible. Aunque todo el mundo crea que ese amor es por conveniencia, los sentimientos de ella serán honestos y puros. Y estará dispuesta a todo con tal de demostrarlo.

Rebeca Echeñique (María José Illanes) es medio hermana de Pilar, una exitosísima abogada con estudios en el extranjero, que es fría y sin muchos escrúpulos. Últimamente se ha dado cuenta que su forma de ser la han alejado de todos y por eso está decidida a acercarse a su hermana. El problema es que termina obsesionada y queriendo todo lo de Pilar incluyendo a su marido y sus hijos. Sin que los Ruiz-Tagle se den cuenta Rebeca se irá metiendo sigilosamente en la rutina de la familia y, prontamente, estará reemplazando a Pilar en algunas labores hogareñas… y algo más.

Andrea Ruiz-Tagle (Constanza Piccoli) es la hija mayor de Pilar y Javier, una joven rebelde que vive el día entero conectada a internet y que ha comenzado a sentirse dueña de su vida y hacerse cada día más independiente de sus aprensivos padres. Su modelo a imitar es Carola, a quien admira y quiere seguir para así comportarse como una verdadera adulta. Chica caprichosa, la mayor de los Ruiz-Tagle está obsesionada con Benjamín y por ello hará todo por conquistarlo pasando por alto el amor que tiene con Hilda, la empleada de la casa.

Diego Ruiz-Tagle (Giovanni Carella). Hijo menor de Pilar y Javier, es un chico retraído y temeroso muy regalón de su madre. A causa de su temperamento poco aventurero y su timidez sufre el rechazo de sus compañeros de curso y en especial de alguien que lo acosa por internet. Este bullying que vive en el colegio lo ha vuelto cada vez más solitario y le ha quitado las ganas de compartir con amigos de su edad. Incluso por las noches sufre de aterradoras pesadillas y, más de una vez, ha despertado con las sábanas mojadas.

Karen Ortega (Loreto Araya) tiene sueños de grandeza. La empleada de los Ruiz-Tagle siempre ha pensado que debió haber nacido en cuna de oro y, por lo mismo, cree que la vida ha sido sumamente injusta con ella. Es envidiosa, arribista y siempre quiere lo de los demás, por eso Nibaldo es la excusa perfecta para escalar posiciones, tener más plata y una vida mejor. Eso aunque se interponga en el camino de Yolanda y haga trizas el matrimonio de los empleados de los Fabres.

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